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Reina de Australia

Serena Williams se recuperó al final y venció a Lindsay Davenport

Publicada 30 enero 2005, El Diario de Hoy

Paseo. La campeona del abierto australiano paseó la copa por la ciudad. Foto EDH

AP
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


Sacando fuerzas de flaqueza y en un alarde de recuperación, Serena Williams dio vuelta al marcador y venció ayer a la favorita Lindsay Davenport para conquistar el abierto australiano, su séptimo título de Gran Slam.

La séptima cabeza de serie, que junto con Venus había sido celebrada como las “Hermanas de Ebano”, superó a la primera preclasificada por 2-6, 6-3, 6-0 para quebrar una larga racha sin triunfos.

Serena elevó su racha victoriosa en Australia a 14 partidos consecutivos pese a que empezó con el pie izquierdo. Había perdido los primeros cuatro games y experimentaba un dolor intenso, que la hacía quejarse casi en cada raquetazo.

Sus disparos carecían de la potencia habitual, y sus esperanzas de ganar un séptimo título del Gran Slam parecían desvanecerse.

Entonces, con un poco de ayuda de su entrenador, la estadounidense comenzó a recuperar su poderío.

Apenas había transcurrido un minuto de juego y Davenport tenía a Williams corriendo de un costado a otro de la cancha.

“Alcancé la pelota para un tiro de revés y creo que sufrí una torcedura en mi espalda”, dijo Williams, quien saltará al segundo lugar del escalafón mundial.

Por un instante, Serena pensó que sufría una nueva lesión, entre muchas que la han alejado de las canchas durante el último año.

“Dije: ‘Esto no puede ocurrirme de nuevo”’, relató.

La estadounidense se negó a claudicar, y soportó estoica el dolor antes de solicitar ayuda.

Finalmente decidió pedir una pausa, para que su entrenador la atendiera.

Aunque después de la pausa, Williams pareció revigorizada, Davenport ganó el primer set. El partido cambió cuando Williams servía en 2-2, en el segundo set. Se sacudió seis puntos para rompimiento, para conservar su servicio.

Williams puso fin a una sequía de 18 meses sin un título de Gran Slam. “No hay nada malo con nosotras”, dijo ayer. “Todavía somos las rivales a vencer”, agregó referente a los rumores que señalan el mal momento de las hermanas.

Williams dijo que el haber recuperado el título en Australia marca el comienzo de su repunte.
Davenport, quien ganó el último de sus tres títulos de Gran Slam aquí en 2000, se llevó sólo ocho puntos en el tercer set.

Después de que un revés de Davenport puso la pelota fuera de la cancha, en match point, Williams se arrodilló y levantó los brazos.

Mantuvo en alto su dedo índice, para declarar que es la número uno, antes de subir a la tribuna para saludar a su madre, Oracene.

En la final de varones que se jugará hoy, el local Lleyton Hewitt, tercer preclasificado, enfrentará al ruso Marat Safin (4), quien jugará su tercera final en cuatro años en el Melbourne Park, sin coronarse.

Safin eliminó en las semifinales al suizo Roger Federer. Hewitt venció al estadounidense Andy Roddick, segundo preclasificado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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