 |
| Sufre. El suizo le dio el mejor regalo de cumpleaños
a Safin.. Fotos EDH/AP |
Agencias
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El ruso Marat Safin no pudo festejar mejor su 25 cumpleaños al
vencer ayer a Roger Federer, número uno del mundo, y clasificarse
por tercera vez para la final del Abierto de Australia, donde el año
pasado fue masacrado por el suizo.
En cuatro horas y 28 minutos, después de salvar una bola de partido
en el desempate de la cuarta manga, Safin derrotó a Federer en
un épico encuentro por 5-7, 6-4, 5-7, 7-6 (6) y 9-7. Eso sí,
necesitó siete oportunidades para lograrlo y acabar de esta forma
con la racha de 26 victorias consecutivas que el suizo llevaba desde que
perdió el 15 de agosto, contra el checo Jan Berdich, en la segunda
ronda de Atenas.
Fue un partido para la historia de este torneo, pleno de pasión,
de intercambios espectaculares y emoción. Federer no había
cedido un set este año (el último fue contra el español
Carlos Moyá en el Masters de Houston) y se había presentado
en Melbourne con el título ATP de Doha y también con triunfo
en la exhibición de Kooyong.
Safin recordaba como el pasado año, en la final, no pudo hacerle
frente con garantías porque estaba físicamente muerto. Y
aquella derrota permaneció en su mente hasta ayer, con un lógico
deseo de venganza.
Quien tuvo problemas físicos ayer fue Federer, que fue atendido
en la pista en varias ocasiones, por dolores en la espalda, brazo derecho
y cadera. Pese a todo conectó 22 saques directos y pudo acabar
ganando si hubiera aprovechado una bola de partido en el desempate.
Safin, en vez de bajar los brazos se mantuvo firme, logrando que su concentración
no bajase un ápice. El ruso se enfrentará contra el vencedor
del encuentro de hoy entre el estadounidense Andy Roddick y el australiano
Lleyton Hewitt. Pero de momento ha saboreado la mejor de sus victorias,
pues no vencía a Federer desde hace tres años en Moscú
y llevaba tres derrotas consecutivas contra el genial jugador suizo, y
un balance de 6-1 desfavorable.
En el cuadro femenino, Serena Williams y Lindsay Davenport jugarán
mañana la final al levantar ayer dos duros partidos ante la rusa
Maria Sharapova y la francesa Nathalie Dechy, respectivamente.
Davenport, número uno del mundo, venció a Dechy 2-6, 7-6
(7-5) y 6-4 y vuelve a una final de Grand Slam cinco años después.
En la otra semifinal, Williams ganó a Sharapova por 2-6, 7-5 y
8- 6. Durante 2 horas 39 minutos. Williams y Sharapova protagonizaron
un encuentro lleno de emoción, alternativas y errores por los dos
bandos. Entre las dos contabilizaron 104 errores no forzados, 51 para
la rusa y 53 para la estadounidense.
En la tercera manga, con 3-3 iguales, Sharapova servía con 5-4
para ganar el partido y gozó de tres puntos de partido que desperdició.

|