El Diario de Hoy
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La Asamblea General de las Naciones Unidas conmemoró ayer el 60
aniversario de la liberación de prisioneros de los campos de exterminio
nazis con una sesión especial, y el sobreviviente Elie Wiesel y
dirigentes mundiales confrontaron un interrogante que ha obsesionado al
organismo internacional: si es posible frenar futuros genocidios.
Varios oradores en la Asamblea General recordaron a los seis millones
de judíos muertos por los nazis y cómo la organización
fue fundada en respuesta a la tragedia a fin de evitar que tales actos
vuelvan a ocurrir.
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Marca. La huella de haber sido prisionera de los
nazis está grabada en el brazo de Ghilai, de 75 años.
Foto: EDH /AP
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Yo, un testigo judío, hablo del sufrimiento
de mi pueblo como una advertencia, indicó Wiesel. El premio
Nobel de la Paz afirmó que debe alertarse al mundo para evitar
que esta tragedia le sea infligida a otros. Y sí, estoy convencido
de que si el mundo hubiese escuchado a aquellos de nosotros que intentamos
hablar, podría haberse evitado Darfur, Camboya, Bosnia, y naturalmente,
Ruanda.
El evento fue uno de varios organizados por la ONU, para conmemorar la
liberación de los campos de exterminio hace 60 años, por
parte de soldados de la Unión Soviética, Gran Bretaña
y los Estados Unidos.
En Viena, tras evocar las imágenes de montículos de cabello
humano, lentes y maletas vacías en Auschwitz, los diplomáticos
pidieron a la comunidad internacional que luche a fin de asegurar que
nunca se repitan los horrores del genocidio nazi.
Patrick Villemur, representante francés de las organizaciones de
las Naciones Unidas, recordó que el mundo estaba despertando
ante el total horror de los campos de exterminio.