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Último adiós al ebanista Víctor Manuel Vásquez

Santa ana. La semana pasada, la Asamblea le había dado un reconocimiento

 

Publicada 24 de enero 2005 , El Diario de Hoy

Sepelio. Los restos del artesano son sacados de la iglesia hacia su morada final.
Foto EDH / Julio Mejía

Julio Mejía
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Lágrimas y arreglos florales abundaron durante su sepelio, el sábado pasado, en la ciudad de Cojutepeque. Fue el adiós a un gran hombre que durante toda su vida se ganó el respeto de la gente a través de su oficio: ebanista.

El templo del Calvario lució abarrotado durante la misa de cuerpo presente en horas de la mañana. Mi querido viejo fue uno de los cantos interpretados al final de la ceremonia, el cual conmovió a todos los presentes.

El féretro, bellamente tallado en madera, era rodeado por decenas de familiares y amigos del ebanista, quien falleció el viernes anterior en su casa a consecuencia de una prolongada enfermedad. Ésta le mantuvo postrado en cama por varios meses. Víctor Manuel Vásquez Carpio tenía 78 años al momento de fallecer.

Toda su vida la dedicó a la elaboración de tallados en madera y sus obras de arte se observan en algunos templos del país.

También enseñó el oficio a varias generaciones de jóvenes, a tal grado que su arte llegó a España, México, Estados Unidos e Italia.

“Fuimos amigos desde hace 40 años, aparte de la ebanistería recuerdo que fue uno de los pioneros del movimiento de Alcohólicos Anónimos. Cojutepeque ha perdido un gran valor”, dijo Luis Antonio Villegas, amigo personal del famoso artesano.

El sacerdote Mario Romero, párroco de la iglesia El Calvario, despidió sus restos y ofició el responso.

Verónica, Carmen, Mercedes y Víctor, sus tres hijas e hijo, no se separaron del ataúd en todo el recorrido hasta el cementerio general de la localidad, mientras los amigos y amigas hablaban de las obras del maestro. Luego vino el momento difícil de la separación.
Su hijo José Víctor Claros Vásquez se encargará de darle seguimiento a la labor de la ebanistería.

La semana pasada, en un acto público, la Asamblea Legislativa le otorgó un reconocimiento por sus aportes a la ebanistería y por su larga trayectoria altruista.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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