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| Festejo. David Beckham celebra con Santiago Solari
el gol del argentino ante el Mallorca. El Bernabéu olvidó
ayer la eliminación de la Copa del Rey.Foto
EDH / AP |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Real Madrid, con dos goles postreros de los argentinos Samuel y Solari,
pudo a duras penas derrotar ayer 3-1 al endeble Mallorca para no despegarse
del líder Barcelona, que dio una exhibición goleadora ante
el Racing (3-0).
Siete puntos siguen separando a ambos equipos cuando se ha cumplido la
vigésima jornada, si bien en esta ocasión el Barça
saldó su compromiso con brillantez y el Madrid con mucho sudor.
El Valencia, humillado por el Villarreal (3-1), se descuelga a doce puntos
de los culés aunque conserva la tercera posición.
El planteamiento defensivo a ultranza planteado por Héctor Cúper
se le atragantó desde el principio al Madrid.
El empate se rompió en el 35 en un claro penalti a Roberto
Carlos convertido por Figo, pero antes del descanso devolvió la
igualdad Campano de falta directa, facilitada por un craso error en la
colocación de la barrera madridista.
El acoso del Madrid sobre la puerta mallorquinista fue tan intenso como
atolondrado hasta que en un barullo en el área, al 82, acertó
a meter el pie Samuel. Cuando el partido moría, Solari, recién
entrado al campo, ofreció el mejor detalle de la noche con un zurdazo
que significó el tercer tanto.
El Barcelona recuperó el sábado su mejor fútbol y
la solvencia ofensiva para demostrar que es un líder sólido
en la mejor senda hacia el título y ganar con plena autoridad a
un débil Racing (3-0), relegado a las plazas de descenso.
Etoo, Ronaldinho y Deco marcaron los tantos barcelonistas ante una
afición entregada.
El show de Topo Gigio
El argentino Riquelme sigue en estado de gracia. Ayer anotó los
tres goles del triunfo del Villarreal sobre el Valencia (3-1). Fue un
duelo regional emocionante que certificó el excelente momento del
submarino amarillo y cortó la racha de nueve partidos
sin perder de los hombres de Ranieri. Aunque el verdadero protagonista
fue el árbitro del encuentro que pitó cuatro penaltis y
repartió tarjetas amarillas por doquier.
El Villarreal ya ganaba al descanso por 2-0, el primero de Riquelme de
penalti. El Valencia no supo reaccionar; Reina le paró una pena
máxima al italiano Di Vaio y cuando el argentino Aimar redujo diferencias,
al 93, era ya demasiado tarde, incluso después Riquelme completó
el triple.
En tanto, el Sevilla retorna con toda brillantez a la cuarta plaza, es
decir a zona de Liga de Campeones, tras superar a domicilio al flojo Albacete
(0-2) con goles en la primera parte del brasileño Renato y Antoñito.

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