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| Acusados. Lucila Sindicue, Doctora Esperanza,
y su hijo, Reynaldo Díaz Sindicue, el doctor (izquierda),
fueron detenidos ayer. Foto EDH |
HEYDI VARGAS
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
¿Cuál es su preocupación? Le ayudamos a resolver
sus problemas en el amor, trabajo, suerte, dinero, negocios, infidelidades,
impotencia sexual, enfermedades crónicas... Esta es una de las
ofertas de servicios, anunciadas por la radio y en matutino local, de
una red de sudamericanos acusados de estafa.
Al menos ocho sujetos, entre ellos varios colombianos, fueron detenidos
en un operativo desplegado en varios puntos de la capital tras cuatro
meses de pesquisas, informaron la Fiscalía General y la Policía
Nacional Civil.
La Fiscalía dijo que los imputados fueron denunciados por varias
personas.
Las autoridades describieron el modo de operar de esta red de autodenominados
hechiceros, parasicólogos, adivinos, o doctores, consistente
en cobrar a los pacientes entre cinco y doce dólares
por consulta.
En un primer encuentro, los adivinos diagnosticaban la presencia de enfermedades,
hechizos, mal de ojo y otros supuestos embrujos aplicados al consultante.
A partir de entonces, según la evaluación de los recursos
económicos del paciente, los estafadores le inducían
a que se les confiaran grandes sumas de dinero, joyas e incluso escrituras
de terrenos para trabajar contras o antihechizos.
Por su larga experiencia en el trato con incautos, los adivinos
habían desarrollado una gran capacidad de convencimiento para hacer
creer a sus víctimas de que eran capaces de poner las fuerzas de
los espíritus en favor de ellas.
El discurso estaba orientado a magnificar la propia superstición
y prejuicios ya existentes en los estafados.
Entre los capturados se encuentra el colombiano Javier Haya Ballesteros,
conocido como Henri Alonso Haya Ballesteros, el Cacique Zaracai,
o Hermano Juan Diego, quien fue deportado en 2002 por el mismo
delito.
Ballesteros retornó al país a los pocos meses de su expulsión
e instaló una nueva clínica en Sonsonate a la
que llamó Guardianes de la Salud, donde se le conocía
como el Maestro Ballesteros.
El modo de operar consistía en cerrar lo que ellos llaman una clínica
y abrir otra en otro punto del territorio con nuevo nombre.
De igual manera cayeron en las redes de la policía los también
colombianos Lucinia Sindicue Agudelo y sus hijos Reynaldo Díaz
Sindicue, Santiago Díaz Sindicue, José Elías Sindicue
Agudelo, hermano de la primera.
Lucila Sindicue, que trabajó en el país junto a Ballesteros,
era conocida como la India Taikamura y se cambió el
nombre a Doctora Esperanza al abrir las clínicas
Maravillas de la Fe o Maravillas dos noventa y cuatro.
Las autoridades allanaron las clínicas Grupo
Numar Parasicólogos y Consultorio de Parasicología
Zalazacón, las que administraba otro colombiano llamado Luis
Alfonso Cuéllar o Profesor Numar. Sin embargo, éste
no se encontraba en los locales y no pudo ser aprehendido.
Asimismo, fueron capturados los salvadoreños Lency Mayendi Paiz
Jurado, Rafael Ernesto Bautista Nolasco y José Edgardo Solís
Siciliano.
Se dedicaban a estafar a las personas, prometiéndoles resolver
problemas de tipo económico, familiar, moral, espiritual, entre
otros, y les exigían cantidades elevadas, afirma Romeo Américo
Pereira, jefe de la División de Fronteras de la PNC.
Las autoridades esperan que con la captura de los sudamericanos se produzca
un incremento de denuncias de personas que han sido víctimas de
los acusados.
De acuerdo con el oficial, cuando un extranjero es expulsado por cometer
delitos, puede regresar, porque no existe un mecanismo interno de control
en el país para estos casos.
No obstante, afirma que la dirección de Migración, con sus
delegados en las diversas fronteras, es la primera barrera y ayuda a rastrearles
con más facilidad.
Productos
En las clínicas se encontraron productos y sustancias
que los espiritistas recetaban y vendían como parte de las sanaciones.
Según las autoridades, éstos van a ser objeto de análisis
en el Laboratorio Científico de la PNC para determinar si estos
productos son nocivos para la salud.
Exhortamos a la población que los ciudadanos que fueron víctimas
de estos sujetos se presenten a la Fiscalía o la PNC para poner
su denuncia, dice Herard von Santos, fiscal.
De acuerdo con Santos, dos de las ocho personas capturadas fueron halladas
en flagrancia, es decir, cometiendo el delito, además de encontrarse
ilegalmente en el país.
Como Fiscalía, estamos orgullosos del trabajo de los investigadores
de la división de fronteras y queremos reiterarle a los delincuentes
que el crimen no paga, sentenció.

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