El Diario de Hoy
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La explosión de un coche bomba mató ayer a 14 musulmanes
chiitas cuando salían de una mezquita en Bagdad, un ataque que
forma parte de una estrategia para dividir a las comunidades religiosas
de Iraq de cara a las elecciones previstas para el 30 de enero.
La bomba, que explotó en una pequeña mezquita en el oeste
de Bagdad cuando los fieles terminaban de orar, también hirió
a 40 personas, incluidos niños, según médicos.
Una pared frente a la mezquita fue dañada por la explosión
que también destruyó tres autos.
Los heridos, muchos de los cuales vestían ropa elegante por el
Eid al-Adha, una celebración importante para los musulmanes, fueron
llevados a un hospital cercano.
La sala de emergencia del lugar se llenó rápidamente de
cuerpos ensangrentados, gritos y familiares preocupados.
Boda fatal
Mientras tanto, otro coche bomba estalló en una localidad al sur
de la capital iraquí, causando la muerte o hiriendo a varias personas
que asistían a una boda, pero la policía afirmó que
era aún muy pronto para determinar la cifra exacta de víctimas.
Por otro lado, militantes extremistas leales al aliado de Al Qaeda, Abu
Musab al-Zarqawi, decapitaron ayer a un soldado iraquí a plena
luz del día y dejaron una nota de advertencia instando a los demás
a abandonar el ejército, según testigos.
Los testigos dijeron que nueve hombres llegaron en dos autos al centro
de Ramadi, sacaron al soldado de uno de los vehículos y le cortaron
la cabeza en presencia de los residentes del área.