|
Antolín Escobar
El
Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La muerte sigue enlutando a las familias
santanecas. Esta vez, dos personas fueron ultimadas el miércoles
en diferentes puntos del departamento. La única coincidencia entre
ambos casos es que los dos cuerpos estaban en el interior de plantaciones
de café.
La autoridad identificó a la primera de las víctimas como
José Roberto Morales Lima, de 36 años. El hombre se dedicaba
a trabajar como jornalero.
El crimen ocurrió en horas de la mañana en una de las Fincas
Zabaneta del caserío Linda Vista, municipio de Chalchuapa.
Al momento del asesinato, Morales Lima se dirigía a cortar café,
pero en el camino unos sujetos le asestaron varios disparos en el tórax
y los brazos, indicaron las fuentes policiales.
En el lugar, los agentes encontraron varias vainillas de arma de fuego
de un calibre aún no determinado.
Asimismo, las autoridades dieron a conocer el hallazgo del cadáver
de José María Espinoza, de 24 años.
El individuo murió al ser herido con una arma blanca en la finca
San Joaquín del cantón El Ranchador, al poniente de la cabecera
departamental.
El hombre presentaba múltiples lesiones provocadas con un machete.
Aunque la víctima no portaba documentos, sus familiares llegaron
al lugar y le identificaron.
Las primeras investigaciones reflejan que al parecer, tenía dos
días de haber desaparecido. Según dijeron sus parientes,
él salió de su casa para el trabajo en la zafra desde el
lunes, pero ya nunca regresó.
Médicos forenses calcularon que Espinoza tenía entre 12
y 18 horas de haber sido muerto.
Hasta el momento, la PNC no ha determinado cuál fue el posible
móvil de ambos homicidios.
Según informaron, las pesquisas seguirán hasta que se determine
quiénes fueron los hechores.

|