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Stephen Johnson*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Washington. (AIPE).- Condoleezza Rice va a heredar problemas muy difíciles
cuando reemplace a Colin Powell al frente del Departamento de Estado,
y no todos tienen que ver con Asia o el Medio Oriente. Hugo Chávez,
Presidente de Venezuela, está haciendo todo lo que puede para disminuir
la influencia de EE.UU. en el hemisferio occidental.
Manipulando las listas de electores e intimidando a la oposición,
Chávez logró ganar el referendo revocatorio del 15 de agosto.
Sin embargo, Powell sugirió hace meses en Brasil que EE.UU. y el
volátil presidente venezolano podrían encontrar maneras
de colaborar.
Pero encontrar áreas de coincidencia con Chávez no es nada
fácil. Envalentonado por el triunfo del 15 de agosto, Chávez
está consolidando todo el poder, acumulando armamentos, haciendo
campaña en contra de la participación de EE.UU. en Colombia
y tratando de unificar a los países suramericanos en contra de
EE.UU.
El 31 de octubre, un electorado desanimado casi no participó en
las elecciones locales, permitiendo que los candidatos chavistas obtuvieran
el control en 20 de los 23 estados venezolanos. La recién promulgada
ley mordaza le permitirá al gobierno cerrar las estaciones
de radio y televisión que presenten programas e información
considerados contrarios a la seguridad nacional.
Bajo ese clima de represión, el fiscal encargado de perseguir a
los oponentes políticos de Chávez murió el 18 de
noviembre, cuando explotó una bomba en su vehículo. Apenas
iniciadas las investigaciones, el ministro de Información Andrés
Izarra culpó del asesinato a exiliados venezolanos que viven en
EE.UU.
Janes Intelligence Digest informa que Venezuela está equipando
a su infantería, adquiriendo nuevos vehículos militares,
aviones de guerra rusos MiG-29 y sofisticados helicópteros. El
ministro de Defensa, Jorge García Carneiro, niega la compra de
los aviones MiG. Chávez dice que necesita mejor armamento para
defender el río Amazonas y el Canal de Panamá, lo cual es
noticia tanto para Brasil como para Panamá.
Chávez quiere sacar a EE.UU. de Colombia, acusando a Washington
de las recientes muertes de venezolanos de manos de guerrilleros colombianos
que no respetan la frontera.
En lugar de afrontar a sus amigos guerrilleros, Chávez declaró
a la prensa que el conflicto colombiano continuará afectándonos
y provocando tragedias como éstas, mientras Estados Unidos aporte
armas y soldados a esta guerra, tergiversando los hechos de la misma
manera como lo hace su aliado y maestro Fidel Castro.
Chávez también ha estado muy activo en grupos como el Congreso
Bolivariano de los Pueblos, que inauguró el año pasado en
Caracas y el Foro de Sao Paulo, organismo mundial de grupos terroristas
y partidos de extrema izquierda que incluye a los guerrilleros colombianos.
Ambas organizaciones se oponen a la lucha de EE.UU. contra las drogas
y al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), mientras
que apoyan la llamada Alternativa Bolivariana para las Américas,
una unión política regional bajo el liderazgo de Chávez.
Chávez está también proponiendo dos carteles regionales,
PetroCaribe y PetroSur, para integrar a la industria petrolera estatal
de América Latina, sin participación de las empresas petroleras
de EE.UU. Chávez también jugó un importante papel
en la decisión de la OPEP de reducir la producción y aumentar
el precio del petróleo y le suspendió el envío de
petróleo a la República Dominicana durante un año
porque el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez vive
allí. Eso también sirve de advertencia a otros países
que reciben petróleo venezolano a precios especiales.
A pesar de mayores ingresos petroleros, muchos más venezolanos
viven en la pobreza hoy que cuando Chávez llegó al poder
en 1999. Una página web muy popular en Venezuela es MeQuieroIr.com,
la cual desde 2001 asesora al creciente número de hombres y mujeres
profesionales y de clase media que quieren escapar el estatismo económico,
la criminalidad y la persecución política en su país.
Aunque el secretario de Estado Powell evitó enfrentamientos con
Chávez, no le será fácil a su sucesora hacer lo mismo.
Chávez tildó públicamente de analfabeta
a Condoleezza Rice.
Al igual que el capitán Ahab, de la novela Moby Dick, Hugo Chávez
quiere conquistar algo muy grande. Su objetivo es acabar con la influencia
de EE.UU. en las Américas, y la labor de Condoleezza Rice será
evitar que lo logre.
*Analista senior de asuntos latinoamericanos, Heritage Foundation. ©
www.aipenet.com

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