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Curador. Jorge Palomo, frente al cristal desde donde
se podrá apreciar el monumento. Foto:
EDH
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Rosemarié Mixco
rmixco@elsalvador.com
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
La donación, otorgada por la Fundación Zúñiga
Labor de A.C. de México, a favor del Museo de Arte de El Salvador,
motivó las aspiraciones investigativas del equipo de especialistas
que dan vida a la entidad salvadoreña.
El obsequio fue un punto de partida. Tras recibirlo pensamos que
era justo para el maestro ofrecerle un homenaje, explicó
Roberto Galicia, director del recinto, durante conferencia informativa.
El deber de recolectar pistas para concretar dicho proyecto recayó
en el director de programación, Jorge Palomo.
El master en artes se obsesionó con el trabajo tras analizar los
dibujos donados de Zúñiga. Son bocetos a lápiz del
Monumento a La Libertad, trazos que difieren de forma significativa con
la escultura frente al Marte.
Esas incongruencias despertaron la curiosidad del curador y definieron
la columna vertebral de la exposición. Lo que tratamos es
de resaltar la relación de este artista con El Salvador,
explicó Palomo.
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Arte. Las exposición fue instalada en la sala
uno del museo. Foto: EDH
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Francisco Zúñiga le guardó siempre
mucho cariño a este país. Fue Salarrué quien defendió
su talento y apoyó su propuesta, cuando la crítica costarricense
se volcó contra él y su obra. Esa situación le motivó
para emigrar a México, donde se consagró como escultor.
En la habitación
La sala, revestida en tonalidades naranjas y marrones, ofrecerá
al público muestras de grabado, litografía, pintura y escultura
en bronce.
Desde el salón, también los visitantes podrán ver
el monumento a La Libertad, única huella del arte de Zúñiga
en nuestro país. La maqueta de ésta también será
exhibida.
El maestro hizo de la feminidad latina el tema central de su obra. Sus
primeras creaciones están impregnadas de realismo social, influencia
que recibió de los muralistas mexicanos. Luego, su trabajo tomó
matices expresionistas y surrealistas.
La
Libertad
El grupo alegórico mide cinco metros de alto por
cuatro de largo y tres de frente, sobre una base de un metro y medio de
alto.
está integrado por nueve figuras, cinco de las cuales son mujeres.
La piedra utilizada proviene de la cantera volcánica El Roble,
en Ahuachapán.
Fue imposible trasladarla en un solo bloque a la Plaza La Revolución.
El maestro hizo una cuadrícula para transportarla en bloques.
Los artistas usaron una maqueta para tallar la piedra, dicha réplica
de yeso será parte de la exhibición, la cual nunca había
sido expuesta al público.

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