Agencias internacionales
Reuters
El Diario de Hoy
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Luego
de un paro de transporte en un populoso barrio capitalino a causa del
aumento en el impuesto de guerra cobrado por pandillas, la
policía comenzó a prestar el servicio de transporte a los
usuarios de la zona.
Se dará por lo menos en las horas pico, no podemos dejar
a pie a esta pobre gente, explicó ayer el director de la
policía Edwin Sperissen.
Los motoristas del barrio El Milagro, donde viven unas 200,000 personas,
suspendieron labores el lunes luego que los mareros amenazaron con matar
a cuatro empleados del servicio de transporte si no pagaban el incremento
en el impuesto de guerra, que subió de dos a tres dólares
por día.
Amilcar Rivera, alcalde de Mixco, municipio vecino a la capital y al que
pertenece El Milagro, aseguró que la solución será
que Sperissen ponga un policía y un soldado en cada uno de los
cerca de 100 buses que cubren la ruta del barrio al centro capitalino.
Sperissen manifestó que no tiene suficientes elementos para satisfacer
esa demanda.
En cambio, pidió apoyo a la población para que, una vez
capturados los supuestos delincuentes, se haga la denuncia y se siga el
proceso judicial contra éstos.
Para mí es frustrante ver en nuestros archivos que los delincuentes
a quienes culpa la población tienen dos, tres y cuatro ingresos
a prisión... de qué me sirve agarrarlos si los sueltan en
dos o tres días por un tecnicismo, se quejó el jefe
de la policía.
Sabemos que quieren poner el impuesto de guerra a los
comercios también, agregó. (AP)