José Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Grandes empresas están girando
instrucciones a sus diferentes departamentos para que únicamente
le compren mercadería a otros grandes contribuyentes, para paliar
de esa manera los mayores costos que se vienen con la reforma fiscal.
Si estas compañías caen en la tentación de comprarle
a pequeñas y medianas empresas (pymes), tendrán que implantar
costosos y dispendiosos controles para registrar las retenciones del 1%
de anticipo del por sus ventas.
La disposición ya está en análisis por diversas firmas
de auditoría que estiman que la misma golpeará principalmente
a las pymes, que ya no tendrán demanda para sus productos, sean
estos papelería, artículos de oficinas y compras menores,
entre otros.
La obligación tiene su origen en el artículo 162 del Código
Tributario que, según las modificaciones de ley, plantean que cuando
los grandes compañías compren a otras empresas que no pertenezcan
a esa clasificación deberán retenerles un anticipo de IVA
sobre el precio de los bienes o servicios adquiridos.
Por ejemplo, si una empresa A clasificada como gran contribuyente compra
a la Librería Pajarito $1,000 en libros, además de cobrarle
el 13% de IVA ($130) deberá retenerle el 1% sobre el valor de venta.
Tal retención, que en el ejemplo sería de $10 (1% sobre
$1,000), se pagará directamente al fisco y se restará del
valor neto a pagar al proveedor, con lo cual Librería Pajarito
sólo recibiría $1,120 por la transacción y posteriormente
cancela los $10 de IVA restantes a la Hacienda Pública, cuando
declare impuestos.
Del mismo modo, si la gran empresa A contrata por $100 al electricista
Juan Pérez (contribuyente de IVA), para que le repare una máquina,
deberá emitir un comprobante de retención por $1 (1% de
retención). Pérez cobrará los $100 por la reparación
más $13 de IVA., pero la empresa únicamente cancelará
a Juan Pérez $112, porque el otro $1 ya se lo envió al fisco.
Quiere decir que A debe emitir un comprobante de retención por
$1 para el electricista y otro por $10 a la Librería.
Complicado
El problema se acrecienta cuando se hacen compras menores por medio de
caja chica. Supongamos que la empresa A de nuestro ejemplo manda a un
ordenanza a comprar $5 de medicinas a una pequeña farmacia.
De ese monto pagará $4.42 de la medicina, $0.53 de IVA y retendrá
el 1% (sobre $4.42), que da como resultado $0.04 por los cuales también
emitirá un documento de retención.
Así como esos ejemplos, la gran empresa deberá emitir un
comprobante de retención por todas las transacciones que realice,
no importa el monto.
Eso quiere decir que deberá emitir una innumerable cantidad de
documentos por sus compras y, si no lo hace, pagará como mínimo
$112 de multa.
Para no incurrir en mayores costos, la solución que algunas grandes
empresas han encontrado es no comprarle a pequeños y medianos,
y han optado por adquirir bienes y servicios únicamente a otros
grandes.
Ante ese panorama, la empresa A ya no contrataría nunca más
a Pedro Pérez sino a a otra empresa calificada como gran
contribuyente, especializada en el ramo eléctrico.
En una reunión que un grupo de auditores fiscales tuvo con representantes
de empresas grandes, el pasado sábado, un ejecutivo señaló
que se ha ordenado al personal que no adquiera bienes y servicios de pequeños,
para no estar reteniendo ni emitiendo documentos, porque emitir tal cantidad
de comprobantes sale carísimo.
Con esta determinación se estaría perjudicando directamente
las actividades de toda la mediana y pequeña empresa, dijo
el experto, quien pidió reserva de su nombre y de la razón
social de las empresas que asesora.
Políticas
Para Eduardo Edmundo Blanco, director de impuestos de la firma de auditoría
Blanco Urquía y Asociados, tanto las grandes empresas como las
pymes deben cambiar sus políticas de compras y de ventas, para
que estos cambios les afecten lo menos posible.
El otro problema -para el gran contribuyente- nace de la obligación
de informar a Hacienda, acerca de a quiénes se les ha retenido
y por cuánto, en los 10 primeros días hábiles de
cada mes junto a la declaración de IVA.
En dicho documentación se incluirá el nombre de la empresa
a que se le retuvo, el número correlativo, el NIT, dirección,
monto de la compra e IVA, entre otros.
La pregunta que todos se hacen es:¿Qué sucederá con
las empresas que tienen cerca de 500 proveedores pequeños o más?
El Diario de Hoy quiso conocer la opinión del director de Impuestos
Internos y del director de Fiscalización del Ministerio de Hacienda,
pero fue imposible localizarlos.

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