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Golpe a las pymes

Reforma fiscal. La obligación de los grandes contribuyentes de retener 1% por cada compra a los pequeños y medianos empresarios les causará enormes costos. La solución es comprarle sólo a otros grandes


Publicada 17 de enero 2005 , El Diario de Hoy

José Luis Henríquez
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

Grandes empresas están girando instrucciones a sus diferentes departamentos para que únicamente le compren mercadería a otros grandes contribuyentes, para paliar de esa manera los mayores costos que se vienen con la reforma fiscal.

Si estas compañías caen en la tentación de comprarle a pequeñas y medianas empresas (pymes), tendrán que implantar costosos y dispendiosos controles para registrar las retenciones del 1% de anticipo del por sus ventas.

La disposición ya está en análisis por diversas firmas de auditoría que estiman que la misma golpeará principalmente a las pymes, que ya no tendrán demanda para sus productos, sean estos papelería, artículos de oficinas y compras menores, entre otros.

La obligación tiene su origen en el artículo 162 del Código Tributario que, según las modificaciones de ley, plantean que cuando los grandes compañías compren a otras empresas que no pertenezcan a esa clasificación deberán retenerles un anticipo de IVA sobre el precio de los bienes o servicios adquiridos.

Por ejemplo, si una empresa A clasificada como gran contribuyente compra a la Librería Pajarito $1,000 en libros, además de cobrarle el 13% de IVA ($130) deberá retenerle el 1% sobre el valor de venta.

Tal retención, que en el ejemplo sería de $10 (1% sobre $1,000), se pagará directamente al fisco y se restará del valor neto a pagar al proveedor, con lo cual Librería Pajarito sólo recibiría $1,120 por la transacción y posteriormente cancela los $10 de IVA restantes a la Hacienda Pública, cuando declare impuestos.

Del mismo modo, si la gran empresa A contrata por $100 al electricista Juan Pérez (contribuyente de IVA), para que le repare una máquina, deberá emitir un comprobante de retención por $1 (1% de retención). Pérez cobrará los $100 por la reparación más $13 de IVA., pero la empresa únicamente cancelará a Juan Pérez $112, porque el otro $1 ya se lo envió al fisco.

Quiere decir que A debe emitir un comprobante de retención por $1 para el electricista y otro por $10 a la Librería.

Complicado

El problema se acrecienta cuando se hacen compras menores por medio de caja chica. Supongamos que la empresa A de nuestro ejemplo manda a un ordenanza a comprar $5 de medicinas a una pequeña farmacia.

De ese monto pagará $4.42 de la medicina, $0.53 de IVA y retendrá el 1% (sobre $4.42), que da como resultado $0.04 por los cuales también emitirá un documento de retención.

Así como esos ejemplos, la gran empresa deberá emitir un comprobante de retención por todas las transacciones que realice, no importa el monto.

Eso quiere decir que deberá emitir una innumerable cantidad de documentos por sus compras y, si no lo hace, pagará como mínimo $112 de multa.

Para no incurrir en mayores costos, la solución que algunas grandes empresas han encontrado es no comprarle a pequeños y medianos, y han optado por adquirir bienes y servicios únicamente a otros grandes.

Ante ese panorama, la empresa A ya no contrataría nunca más a Pedro Pérez sino a a otra empresa calificada como “gran contribuyente”, especializada en el ramo eléctrico.

En una reunión que un grupo de auditores fiscales tuvo con representantes de empresas grandes, el pasado sábado, un ejecutivo señaló que se ha ordenado al personal que no adquiera bienes y servicios de pequeños, para no estar reteniendo ni emitiendo documentos, porque emitir tal cantidad de comprobantes sale carísimo.

“Con esta determinación se estaría perjudicando directamente las actividades de toda la mediana y pequeña empresa”, dijo el experto, quien pidió reserva de su nombre y de la razón social de las empresas que asesora.

Políticas

Para Eduardo Edmundo Blanco, director de impuestos de la firma de auditoría Blanco Urquía y Asociados, tanto las grandes empresas como las pymes deben cambiar sus políticas de compras y de ventas, para que estos cambios les afecten lo menos posible.

El otro problema -para el gran contribuyente- nace de la obligación de informar a Hacienda, acerca de a quiénes se les ha retenido y por cuánto, en los 10 primeros días hábiles de cada mes junto a la declaración de IVA.

En dicho documentación se incluirá el nombre de la empresa a que se le retuvo, el número correlativo, el NIT, dirección, monto de la compra e IVA, entre otros.

La pregunta que todos se hacen es:¿Qué sucederá con las empresas que tienen cerca de 500 proveedores pequeños o más?

El Diario de Hoy quiso conocer la opinión del director de Impuestos Internos y del director de Fiscalización del Ministerio de Hacienda, pero fue imposible localizarlos.



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