Angel E. Vilchis
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Si lo que busca es ofrecer servicios y productos de calidad, con clientes
satisfechos, cuyas expectativas hayan sido superadas, uno de los elementos
necesarios para lograrlo es motivar conscientemente a su equipo. Es más,
¡a todo el personal de su empresa!
Un empleado que cumple su trabajo sólo por recibir su quincena,
y no tiene otra motivación, obviamente hará el mínimo
esfuerzo necesario por atender a sus clientes, ¿cierto?
El dinero no es el único camino para incentivar a las personas,
aunque, claro, es un fuerte aliciente. Sin embargo, establecer un programa
permanente de reconocimiento tiene un efecto más perdurable y genera
una mayor fidelidad a la empresa. Así, la inversión es menor
y el efecto de más duración.
Por ejemplo, existe un proceso, muy socorrido, de nombrar al empleado
del mes con base en eficiencia, productividad e, incluso, puntualidad.
Pero, ¿qué sucede con el resto de los empleados que no logran
dicho reconocimiento? ¿Estarán realmente motivados a lograrlo?
El problema es que, aunque no se trata de una competencia, lo más
común es tratar el sistema de estímulos como tal. ¡Error!
En realidad, esa costumbre de regaños constantes y pocos reconocimientos
es casi un lugar común en las empresas mexicanas. ¿Y así
queremos que haya menor rotación de personal, mayor fidelidad,
mejor calidad y más compromiso? Entonces, demos comienzo a la verdadera
motivación.
Motivación y capacitación
La importancia de que el personal se sienta a gusto en la empresa tiene
mucho que ver con el interés que la empresa demuestra por él,
por sus problemáticas, necesidades y recomendaciones. Crear este
clima laboral de confianza y apoyo resulta un gran motivador por sí
mismo. No existe mejor estímulo que la confianza.
Platique con su personal, si puede, individualmente; ponga real interés
por sus problemas e ideas. De estar en sus manos, ayúdeles. Un
buen consejo o un préstamo en el momento en que esa persona lo
necesita, por ejemplo, será agradecido por mucho tiempo. Verá
que el personal mostrará mayor disposición en la solución
de las dificultades o administrativas y, claro, será más
creativo.
Igualmente, atienda las necesidades de capacitación y elabore un
programa con ellos, permita que sientan que los considera y estimula a
superarse. Esto puede ser desde apoyarlos a concluir sus estudios de nivel
elemental, aprender un idioma, mejorar sus habilidades, cursos relativos
a su trabajo, entre otras actividades que los ayuden a dearrollar su intelecto,
habilidades y capacidades. Su empresa será la principal beneficiada.
Desarrolle un sistema trimestral de desempeño, en el que sus empleados
ganen un bono proporcional a sus ingresos. Este programa puede establecerse
con base en objetivos, que cada persona cumplirá en sus actividades
laborales diarias, así como en el respeto de los valores de la
empresa.
Esto generalizará el estímulo y hará sentir a sus
trabajadores que todos pueden ganar, que no hay privilegios.
Otra buena estrategia, que incluso propicia la convivencia interna, es
la celebración mensual de los cumpleaños. Haga una pequeña
fiesta en sus instalaciones. Algunas empresas, por ejemplo, dan obsequios
a sus empleados el día de su boda, o bien, cuando nace alguno de
sus hijos. En fin, usted sabrá cuál es la mejor táctica,
pero no olvide que el detalle hace la diferencia.
Estímulos
Si su nónima contempla gente con cierta antigüedad, también
es un buen motivo de reconocimiento, principalmente en una época
en que la lealtad entre los colaboradores es una cosa rara. Hágalos
sentir especiales para la empresa, a través de un regalo, un bono,
etc. Puede también entregarles un diploma o agradecimiento por
su esfuerzo y apoyo, en un evento especial.
Otra idea es hacer certificados de reconocimiento, quizá por la
atención esmerada a un cliente; el apoyo y la iniciativa de ayudar
a otro compañeros; la aportación de ideas de mejora; la
participación entusiasta en actividades de equipo, o bien, por
la actitud de servicio y contribución a elevar y mantener la calidad
de su compañía en el mercado.
Los certificados pueden tener categorías y ser acumulables y canjeables
por trofeo especial, una placa o un viaje, dependiendo de cuántos
se hayan reunido durante un semestre. Usted establezca las categorías.
En fin, estos son únicamente algunos de los estímulos que
puede poner en marcha en su empresa. ¿Acaso lo importante no es
la salud de la misma? A través de un programa de reconocimiento
entre sus clientes internos, lo puede lograr ¡se lo aseguro!

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