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“No queremos violencia, lo que queremos es agua”

Afectados. Mil quinientas familias. Vecinos hacen llamado para que intervengan las autoridades. Más de cuatro años de mala calidad del agua y escasez de la misma

Publicada 17 de enero 2005 , El Diario de Hoy

Reclamo. Más de un centenar de personas bloquearon la calle y quemaron llantas en protesta el mal servicio. Foto: EDH/ Lissette Lemus

Heydi Vargas
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Los habitantes de la residencial Los Chorros, en Lourdes, Colón, cerraron el paso de vehículos en protesta por no contar con el abastecimiento de agua potable.

La toma de la calle comenzó a las ocho de la mañana de ayer, cerca del kilómetro 25 y medio de la carretera que conduce a Santa Ana.

“No tenemos agua, desde hace cuatro años, es un problema crítico lo que vivimos”, informó David Navas, representante de los afectados de la residencial.

Así mismo, los residentes del lugar manifestaron que cancelan un promedio de 40 a 60 dólares mensuales por familia para adquirir el líquido.

La compra la realizan a tres proveedores: las pipas, el agua embotellada y a La Pirámide, S.A. de C.V., dueña del proyecto residencial.

“¡No queremos violencia, lo que queremos es agua!”, gritaba más de un centenar de personas afectadas.

Los habitantes manifiestan que han interpuesto denuncias en todas las instancias correspondientes sin que lleguen a resolverles el problema.

Cabildeo

La intervención del comisionado José Oswaldo Guerra, de la Policía Nacional Civil; representantes de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y miembros del concejo de Colón llegaron al lugar para buscar una solución a las demandas de los vecinos afectados.

La comuna ofrece proveerles a los afectados suministro de agua en pipas, hasta que solucionen el problema de abastecimiento con la constructora responsable.

Así mismo, mencionaron los funcionarios que ya tenían conocimiento de la carencia que afrontaban los vecinos, y que además el agua que les llega es de muy mala calidad.

La ocupación de la calle finalizó cuando se formó una mesa negociadora entre los vecinos de la residencial y las autoridades. El cierre duró más de cuatro horas.

“Nos engañaron cuando nos vendieron las casas y ofrecían bastante agua potable”.
David Navas
Representante de afectados

“Vamos a darle seguimiento a los acuerdos tomados, para el abasteci-miento del agua”.
José Oswaldo Guerra
Comisionado de la PNC


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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