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Jesús
Corvera/Roberto Díaz
El Diario de Hoy
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Entre el viernes pasado y el sábado
en la noche, personal de la Policía Nacional Civil (PNC), del Instituto
de Medicina Legal de San Vicente y la Fiscalía General de la República,
reconocieron cuatro cadáveres, en diferentes lugares de Zacatecoluca,
La Paz.
Al final del 15 de enero, la autoridad recogía el cuerpo de Gloria
Eugenia Cañenquez Molina, de 18 años, el cual presentaba
varios impactos de arma de fuego.
El occiso se encontraba sobre la calle vecinal de la colonia Los Platanares,
de Zacatecoluca.
De acuerdo a las declaraciones de la madre de la muerta, Gloria del Carmen
Molina, la joven convivió con un integrante de la Mara 18 hasta
el 18 de agosto del año pasado. Luego de la separación la
mujer recibía amenazas de muerte del ex compañero de vida.
Por su parte, la PNC informó que las investigaciones preliminares
apuntan que el sujeto es el principal sospechoso del hecho.
Asimismo, pero el 14 de enero, se llevó a cabo el reconocimiento
del cadáver de Mauricio Antonio Domínguez, de 21 años,
en la cancha de fútbol del Centro Escolar San Agustín.
La inspección indica que el individuo tenía varias lesiones
de bala.
Otra víctima de la violencia fue César Ismael Mejía
Castro, de 24, quien presentaba lesiones de arma de fuego. Supuestamente
el móvil del crimen fue el atraco.
También hubo que inspeccionar el cuerpo de German Nery López
Flores, de 46.. En los cuatro homicidios, la policía se limitó
a decir que las investigaciones continúan para esclarecerles.
En otro hecho, el guatemalteco Mario Ruberdi González, de 21 años,
fue condenado por robo agravado en Ahuachapán. El pasará
12 años en la cárcel.
Un tribunal colegiado, formado por tres jueces, estipuló la condena
en la vista pública, realizada el 14 de enero, en la Sala de Jurados
de Ahuachapán.
El asalto
El individuo enfrentaba la acusación de robo agravado, tenencia
y portación de arma de fuego.
El delito sucedió el 7 de julio del año pasado, en el cantón
Las Chinamas, cuando el guatemalteco llegó a la casa de Raúl
Armando Magaña y su cónyuge, Silvia Esperanza. Les pidió
cambiar moneda, pero al entrar a la vivienda les dijo que
era un asalto.
Luego la PNC fue alertada del atraco y montó un operativo que permitió
la captura de González, quien llevaba consigo un arma robada y
237 dólares.

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