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| Novedad. La azúcar, obtenida
del producto artesanal, ha sido muy bien aceptada según quienes
la procesan en San Vicente. Fotos EDH / Julio
Mejía |
Julio
Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El olor característico de las moliendas se percibe en San Vicente.
Productores artesanales aprovechan la zafra para elaborar el dulce de
panela, usado como golosina o base para otros alimentos. Hoy la venden
en polvo.
En esa zona, un grupo de 18 familias apuesta a emplear este dulce artesanal
para marcar el camino hacia el progreso. Quieren darlo a conocer, abrir
nuevos mercados y, de ser posible, exportarlo de forma granulada.
Hay optimismo y lograron comprobar que se puede llamar la atención.
Hace una semana efectuaron la Segunda Feria de la Panela, en la que expusieron
y vendieron diferentes derivados de la caña de azúcar.
Ahí se unieron artesanos de distintos municipios. El cantón
Molinero, de Verapaz, fue el punto en que la azúcar de panela,
era el principal atractivo.
La lucha
Los microempresarios del Valle de Jiboa se han fortalecido por programas
de asistencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería, atráves
del Prodap. Así formaron la Asociación Cooperativa de Paneleros
del Valle de Jiboa.
Una de sus nuevas ofertas, a la que apuestan con entusiasmo, es la azúcar
granulada de panela. Es un producto natural, con muy buena demanda
en el mercado local, explica María Josefa Domínguez,
una de las productoras.
Piensa que las utilidades que logran de la venta del dulce de atado
son reducidas.
En busca de mejorar, adquirieron nuevos equipos y tecnología.
Para ello, les ayudó la Cooperación Canadiense, el MAG y
otras instituciones.
Es apenas el inicio de un proyecto muy ambicioso en el que esperan se
incorporen 12 mil familias.
Así, podrán lograr producciones muy superiores a los actuales
22 quintales diarios de azúcar de panela, y con ello
abrirán mercados internacionales. Actualmente trabajan en los registros
de salud, códigos de barras de registros y la presentación
del producto.
Ellos creen que los amantes de productos naturales los preferirán.
El producto que ofrecen no tiene aditivos químicos.
Así, un material que ha sido parte de las tradiciones de la zona
les permite hoy buscar nuevos horizontes. En este caso, unieron la tecnología
con sus raíces culturales, para crecer.
Unirán a distintos municipios
La feria de la panela permitió que otros productores
conocieran la apuesta de Acopanela. Muchos se interesaron y hoy las opciones
para ampliar el número de participantes son mucho mayores.
Tras ello, ya pueden apreciar la experiencia de quienes adquirieron modernos
equipos. Los miembros de Acopanela tienen en conjunto 125 manzanas plantadas
de caña y quieren extender la superficie, pero basados en la selección
de variedades que les permitan ampliar el rendimiento.
La calidad es su meta. Las mejoras que hacen a las moliendas, según
detalla Iván Ernesto Barraza coordinador de la empresa que les
brinda los equipos, han cambiado sistemas de filtración, usan peroles
de acero inoxidable y adecuados conductores del jugo de caña.
Esto podría en poco tiempo, eliminar como prioridad de los productores
el tradicional dulce de atado. Lo ofrecerán granulado
y con ello sus oportunidades de venta serán mucho mayores.
Sólo esperan interesar a otros productores, organismos de asistencia
y mercados internacionales, para que les ayuden a ampliar sus planes y
abrir mercado suficiente.
Antonio Hernández, presidente de Acopanela, expresa que quieren
abastecerse de producto para ofrecerlo todo el año.
La meta final es unir a productores de Verapaz, Tepetitán, San
Cayetano Istepeque, Apastepeque y Jerusalén, a fin de ampliar la
oferta.

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