elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Para sacar adelante el país
Hay que aprobar el presupuesto

La bancada roja es clara en su discurso: no quiere aprobar el financiamiento del presupuesto; saben que sin la aprobación de los empréstitos o la colocación de bonos, no hay presupuesto que camine

Publicada 17 enero 2005, El Diario de Hoy

Eduardo Vázquez Bécker*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Parece que no tendremos presupuesto para este mes de enero. Por más esfuerzos que haga el Ejecutivo para hacer comprender a la ortodoxia del FMLN la importancia del presupuesto a tiempo para adecuar al gasto público, no se dan por aludidos. Su plan de ingobernabilidad continúa.

Estamos frente a una actitud ciega, contraria a los intereses del pueblo. Tras cada acción del Frente hay una causa real que lo inspira, una aparente y un pretexto: el grado de compromiso con sus aliados y sus cuadros de dirección que soñaban con el poder; dinero para los sindicatos, a sus organizaciones pantalla y para pagar sus deudas con el terrorismo internacional; falsa preocupación por el bienestar del pueblo; que es un presupuesto impopular que va a endeudar más a la nación.

La bancada roja es clara en su discurso: no quiere aprobar el financiamiento del presupuesto; saben que sin la aprobación de los empréstitos o la colocación de bonos en el mercado internacional, no hay presupuesto que camine; ése será su campo de batalla hasta que reciban algo a cambio.

La dirección del FMLN o el Partido Comunista sabe que la mejor de las máquinas no funciona bien si le falta aceite; que el plan del Ejecutivo para los próximos cinco años es coherente y que es viable; saben que en la medida que atrasen el presupuesto, crearán zozobra política y mora en el cumplimiento de la oferta presidencial.

Con tal posición pierde la educación, pierde la salud, pierde el trabajo; se atrasan los programas de inversión social, se profundiza la pobreza extrema, se afecta la administración de justicia, pierde el rico, pierde el pobre… perdemos todos. Schafik no entiende, ellos o ellas no entienden, nosotros sí entendemos.

El tema de la propaganda gubernamental no justifica su antipatriótica actitud; ya veremos nuevos pretextos para sentar al Presidente Elías Antonio Saca junto a la claque roja y sacar provecho político, a sabiendas de que en algún momento van a tener que ceder y dar sus votos para aprobar el financiamiento del presupuesto. Pretextar el gasto del Ejecutivo en propaganda y los problemas del endeudamiento no tienen validez; pretender que el gobierno no haga propaganda de la obra que realiza, además de absurdo, es poco inteligente.

Si el FMLN hubiera ganado las elecciones de marzo el año pasado, ya veríamos cómo estaría manejando la cuestión del endeudamiento; serían grandes empréstitos provenientes de los países socialistas de Europa, Asia y Oceanía, de Cuba y de Venezuela. Claro que serían préstamos canjeables por soberanía y por intromisión. Afortunadamente para la libertad y la democracia, la hipótesis del FMLN en el poder se aleja cada día más.

Volviendo al tema: cuando vemos que los farabundos se rasgan las vestiduras, porque sus cuadros elite, sus bases enquistadas en instituciones del gobierno y oenegés disfrazadas no reciben el dinero que ellos quisieran, nos percatamos de la doble moral del FMLN; viene a la mente la forma en que ellos resuelven sus problemas económicos.

Durante la época de violencia subversiva el FMLN obtuvo millones para financiar su escalada terrorista. Algunos de estos recursos se invirtieron en compra de armas y conciencias, pero la mayor parte pasó a engrosar cuentas secretas en bancos de Europa, del Caribe y Sur América de las que al pueblo no se le ha dado cuenta.

También se invirtió en compra de innumerables bienes inmuebles que fueron usados como casas de seguridad, para refugio de terroristas y operaciones de secuestro. Hay quien asegura que impuesta la paz por la comunidad internacional, el FMLN disponía de activos no menores de cien millones de dólares. Sin embargo, lejos de repartir estos bienes en partes iguales, como lo establece el principio comunista, iniciaron una campaña que se llamó “recuperación de activos”, que consistía en hacer comparecer ante notarios del Frente a las personas a cuyo nombre se compraron los inmuebles durante el conflicto y las obligaban a devolver las propiedades que habitaban legalmente, para que regresaran al tesoro farabundista, esto, a pesar de la forma en que expusieron su vida y la de sus familiares.

La palabra convence, pero el ejemplo arrastra. Si en verdad les preocupa el bienestar de sus correligionarios, repartir entre ellos esos bienes sería el mejor ejemplo. Mientras tanto, dejen que el Presidente Saca gobierne, no le pongan trabas a la aprobación del presupuesto, si él falla, entonces vendrán las elecciones de 2009. Tiren la hoz y el martillo al basurero de la historia y contribuyan a que el país salga adelante.

*Lic. en Derecho



elsalvador.com WWW