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Nombre: Cristian Salvador Tobar Pacheco
Nació en: El Rosario, departamento de La Paz
Fecha de nacimiento:
5 de Noviembre de 1990
Clubes: Rosarense, Adfas
Posición: Delantero
Estatura: 1.69 metros
Peso: 120 libras
Estudia: 9° grado
Edad deportiva: 2 años.Foto EDH |
César
najarro/Víctor Zelada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La historia de Cristian parece de cuento de hadas, o de un país
donde el fútbol es desarrollado porque apenas cuenta con 14 años
y ya está confirmado para la Selección Nacional mayor. Esas
cosas sólo pasan en Europa, o en lugares como Brasil con Ronaldo.
Pero ahora le tocó a Cristian Tobar. Nació en Rosario de
La Paz, en uno de los departamentos más pobres del país.
Desde niño jugó al fútbol con su padre con el que
se iba a las canchas cuando había tiempo entre la escuela y las
obligaciones de su progenitor.
Cuando Cristian cumplió 10 años recibió un regalo
especial. Sus primeros tacos de fútbol y una pelota. Dos años
después su destino cambiaría radicalmente cuando el entrenador
del equipo Rosarense, Juan Carlos Padilla, lo llevó a las Adfas
(Asociaciones Departamentales de Fútbol) para que entrenara en
forma.
Desde entonces se convirtió en lo que siempre quiso ser: un delantero.
Y con sus goles se fue abriendo espacio.
El sábado recibió una gran noticia. El nuevo entrenador
de la Selección Nacional, Carlos Cavagnaro, fue al estadio Cuscatlán
para ver los partidos de las Adfas. Cristian disputó el tercer
puesto después de quedar campeón en La Paz. Perdían
3-1 contra el representante de Ahuachapán, pero se repusieron para
ganar por 4-3 con dos goles del nuevo seleccionado.
Al final del partido, Cavagnaro se acercó a él, lo abrazó
y le dijo que si me animaba a entrar a la Selección Mayor,
que tenía una oportunidad, dice Cristian.
Un día después ya empieza a ser figura al convertirse en
el jugador más joven de una Selección Nacional mayor, los
medios comienzan a llamarlo, los nervios aparecen y a veces no encuentra
las palabras para explicar lo que siente.
Estoy nervioso, confiesa, pero como sus padres le han enseñado,
promete dar lo mejor de mí y goles.
Entrena de 12:30 a 4:00 p.m. todos los días, después de
la escuela. Por la noche estudia, pues tiene algo muy claro que de dedicará
a las Ciencias Jurídicas.
Su madre lo define como un joven muy disciplinado: Siempre ha tenido
9 en conducta y podría llegar a tener una beca para estudiar,
dice mientras vuelve a ver al ganador del segundo lugar en la escuela
el año pasado, cuando cursaba octavo grado.
El padre le habla del doctor Iraheta Sanabria, o de otros jugadores que
han logrado ser futbolistas y profesionales al mismo tiempo para que cuando
el fútbol acabe tenga una profesión.
Él sueña con ser como Rudis Corrales, su jugador preferido.
Y le va al Águila, aunque todavía no ha recibido ofertas
del club emplumado. Quizás más adelante lo vea chiqui
García.
Las ofertas
Donde sí le han puesto el ojo encima es en su zona. El presidente
del Platense de Zacatecoluca, Ricardo Melquicedec, le llamó al
padre el sábado con el fin de conocerlo, pero no han llegado a
nada concreto aún. Quien tiene la potestad sobre Cristian es el
equipo Rosarense y sus padres, con los que al final se toman las decisiones
de dónde jugar.
Del Carmen también lo han querido inscribir, cuenta
su madre, quien está pendiente de todo lo que sucede con su hijo.
Lo que sí es seguro por ahora es que estará entrenando en
la Selección Nacional, donde podría aportar con su velocidad
y capacidad para definir, cualidades por las que se identifica con Corrales.
Su sueño apenas comienza a escribirse, junto a las nuevas páginas
de la historia del fútbol nacional, pero está vez será
contado desde la voz de un joven que apenas comienza a crecer.
Cavagnaro
le puso el ojo
Si algo le preocupa a Carlos Cavagnaro es la falta de gol. La Selecta
lleva 495 minutos sin poder convertir. Y en esa búsqueda de delanteros
decidió llamar a Cristian Tobar, algo que no sorprendería
demasiado si no fuera porque juega en el Rosarense, de El Rosario, La
Paz, y porque tiene... 14 años.
Le vi condiciones y decidí llamarlo, contó Cavagnaro,
quien el sábado lo observó en un juego donde él integraba
la selección de La Paz y se enfrentó a su similar de Ahuachapán
en el Cuscatlán. Es un delantero que tiene una repentización
increíble. Tiene soltura cuando corre, buena técnica y no
se asusta cuando debe enfrentar a un portero. Eso no lo tienen todos...,
comentó el entrenador de la Selección Nacional.
Además, le alabó su buen pique corto y la capacidad
para aparecer en los espacios vacíos, aunque aclaró
que no quería compararlo con nadie para no hacerle mal.
Cuando se haga efectiva la convocatoria, Cristian entrenará a la
par de los jugadores de la Selección Mayor. Y Cavagnaro no descarta
la posibilidad de que lo haga jugar en algún partido.
Ahora tiene que jugar... Hay que fortalecerlo físicamente,
aplicarle la ingeniería genética. También tiene que
aguantar la presión de un partido, los insultos de la gente y todo
eso, pero tiene algo que es fundamental: condiciones, expresó.
Que tenga 14 años no le preocupa en absoluto al técnico
argentino. Los jugadores no se dividen por edad, se dividen en buenos
y malos. Y este muchachito es muy bueno.

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