Víctor
Zelada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El golf empieza a dar sus primeros frutos: Andrea Novoa es una joven talento
que ya puso en alto el nombre de El Salvador en el Centroamericano de
Golf que se realizó la primera semana de enero en Guatemala.
A sus 11 años ya es considerada la mejor golfista en la categoría
infanto-juvenil femenino. Por su sangre corre una herencia deportiva.
Así lo explica su padre, Carlos Mauricio Novoa, que también
es golfista.
Yo quería que jugara tenis. Pero ella de pequeña me
dijo que quería irse a jugar conmigo golf. Un día la subí
en el carrito y me dijo que esto es lo que quería jugar. Le compré
unos palitos pequeños y así fue como se inició. Desde
los cuatro años y medio decidió que eso es lo que quería
hacer, dijo Novoa. Desde entonces, todos los domingos por la mañana
padre e hija practican juntos.
A los siete, comenzó su preparación con Víctor Melara
en la Escuela del Club Campestre. Un año después, se convirtió
en alumna del reconocido entrenador colombiano Juan David Tamayo, quien
le inyectó nuevos conocimientos y tácticas a la joven.
| Perfil |
Nombre:
Andrea Sofía Novoa
Data: 06/04/1993, San Juan Puerto Rico
Padres: Carlos Mauricio Novoa y Carmen Alfaro de Novoa, ambos
de nacionalidad salvadoreña.
Lugar de estudios: Sexto grado en la Escuela Americana.
Palmarés: 1 campeonato centroamericano (Guatemala 2005),
1 Campeonato Nacional (2003), 1 Subcampeonato Nacional (2004), sexto
lugar en el Abierto Infanto Juvenil de San Andrés, Colombia
en 2004 , décimo segunda en el Abierto de San Andrés
2003 y 9 torneos internos de la Escuela Club Campestre (2004). |
Reconocida
La fama de Andrea ya empieza a sonar entre los expertos de la región.
En su última actuación, la golfista demostró que
puede estar entre las mejores. Según comentó Tamayo, la
nacional superó a la nicaragüense Karina Cuculiza, quien era
campeona en su país. Con esfuerzo personal sacó adelante
la competición y le otorgó a El Salvador su primer lugar
en la categoría infanto-juvenil femenino.
A partir de allí algunos entrenadores de Guatemala y Nicaragua
se interesaron en el desarrollo deportivo de ella. Eso es positivo
para Andrea. Si logra ganar otros títulos en los próximos
años podría recibir una beca para estudiar en Estados Unidos
y seguir practicando el golf. En estos momentos está siendo observada,
y en un futuro podría llegar más lejos aún,
explicó Tamayo.
Con respecto a los torneos locales, Andrea ya sabe lo que es ganar. En
2003 obtuvo el primer lugar del torneo Nacional en su categoría.
Al año siguiente, se ubicó en segundo lugar.
En el Campestre participó en los torneos internos. En 2004 ganó
9 de 10. Sus números van creciendo y su nombre empieza a ser reconocido.
A pesar de su juventud, Andrea demuestra cierta madurez. En el Centroamericano,
su concentración le sirvió para alzar en alto el primer
título para El Salvador en la infanto-juvenil.
Su preparación
Andrea ha aprendido que el golf es un deporte de disciplina. Por eso le
dedica 16 horas a la semana. Combina con responsabilidad estudios y deporte.
En la escuela practica los miércoles, viernes y sábado.
Y los jueves recibe entrenamiento personal de Tamayo.
Su gran sueño es tener el talento de la sueca Anika Sorenstam,
quien es la mejor golfista del mundo. Tanto es su admiración por
la jugadora europea, que en su habitación guarda un poster de ella.
El trabajo táctico es básico pero la motivación familiar
es imprescindible. Así lo considera Tamayo, quien cree que un deportista
puede ser talentoso, pero debe recibir estimulaciones. Y la familia es
fundamental en esa área. Me alegro que sus padres la lleven
a las prácticas y la pasen a recoger. Y qué decir de la
compañía que le brindan cuando sale a competencias internacionales,
dijo Tamayo.
Andrea está feliz de la cosecha deportiva, pero se proyecta otras
metas. En el mes de julio deberá representar al país en
el Campeonato Mundial de Golf, que se realizará en la ciudad de
San Diego, California.

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