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| Cotidiano. La mayor parte del tiempo la sede
de la entidad de socorro tiene las puertas cerradas al público.
Foto EDH/Claudia Saldaña |
Inci
mendoza
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Aunque se encontraba a pocos metros del local de Cruz Roja en La Unión
cuando se quemó una mano con pirotécnicos, Jonathan Chávez,
de nueve años, tuvo que ser llevado a la casa de familiares para
que le atendieran.
No fue novedad. Los parientes del niño ni pensaron en buscar auxilio
de la entidad de socorro ya que, según explican, hace cerca de
seis meses que casi todos los días la sede permanece cerrada.
Los socorristas sólo se ven en los partidos del Atlético
Balboa, lamentó un poblador.
En casos de emergencias, los unionenses deben optar por auxilio de particulares,
taxis o patrullas policiales.
Felícita Escobar, pariente del niño quemado, está
aún disgustada. De nada sirve que ocupen el local, si nunca
lo abren, expresó.
Ella indica que lejos de los encuentros deportivos, los uniformes de la
entidad son vistos en playas cercanas en la Semana Santa.
Sin ayuda
Son muchos los vecinos que se quejan del nulo servicio de Cruz Roja. Se
sienten abandonados y preocupados. En caso de ocurrir una catástrofe,
no habrá quien los ayude. Además, cuando un particular atiende
a un lesionado, lo expone, por ignorancia a mayores problemas.
Algunos dan la respuesta a las fallas. Si bien muchos se quejan, muy pocos
ayudan materialmente a la entidad.
Los socorristas pueden tener una gran capacidad
y voluntad de trabajar, pero si nadie les ayuda no tiene recursos para
hacerlo, piensa Julia Salmerón, una mujer que invita a sus
vecinos a colaborar en vez de criticar.
Es la misma explicación que da el subjefe departamental de socorrismo
Wilfredo Bonilla. Indica que Cruz Roja está funcionando, pero en
la medida de las posibilidades.
Él destaca dos factores que limitan su labor. Uno es la falta de
colaboración material de la población, el otro es que los
miembros son voluntarios y dedican su tiempo libre.
Para que la entidad funcione adecuadamente necesitan por lo menos un motorista
y una secretaria con salario fijo, para que permanezcan todo el día
en la delegación.
Actualmente cuentan con un promedio de 30 socios contribuyentes que aportan
cuotas de acuerdo a su disponibilidad.
Agrega que para cumplir las exigencias ciudadanas, estima que requieren
al menos 300 personas que aporten cuotas de al menos tres dólares
mensuales cada uno.
El admite que los hurtos cometidos hace dos años en la entidad
afectaron su imagen. Hoy muchos unionenses se niegan a brindar apoyo económico.
Pero recordó que el caso fue solucionado. Hoy espera que las oficinas
centrales también les apoyen.
Son 25 años de servicio
Desde 1980 la institución de socorro brinda sus
servicios a los unionenses y ha tenido una destacada participación
en diferentes desgracias.
Originalmente contaba con 60 miembros voluntarios. Poco a poco la mayoría
se retiró y al parecer no hubo programas de motivación a
jóvenes para incorporarlos a los sistemas de atención a
la comunidad.
El servicio es indispensable para la ciudad, especialmente ante el desarrollo
del Puerto de Cutuco. Sin embargo, la falta de colaboración material
no permite adquirir medicinas suficientes, combustible y ni siquiera una
ambulancia adecuada.
Ni autoridades locales ni empresarios se han interesado en apoyar.
Ana Escobar
Vecina
Hay compromiso
Como sea, la institución no proporciona la atención
que es su razón de existir
Wilfredo Bonilla
Subjefe de socorrismo
Solicitan apoyo
Somos voluntarios y si no nos ayudan poco podemos hacer por lo demás

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