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Cruz Roja no puede dar servicio a unionenses

La Unión. El local permanece cerrado. Ciudadanos demandan que mejoren la atención. Voceros de la entidad recuerdan que su labor es voluntaria y que necesitan recursos

Publicada 16 de enero 2005 , El Diario de Hoy

Cotidiano. La mayor parte del tiempo la sede de la entidad de socorro tiene las puertas cerradas al público. Foto EDH/Claudia Saldaña


Inci mendoza
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


Aunque se encontraba a pocos metros del local de Cruz Roja en La Unión cuando se quemó una mano con pirotécnicos, Jonathan Chávez, de nueve años, tuvo que ser llevado a la casa de familiares para que le atendieran.

No fue novedad. Los parientes del niño ni pensaron en buscar auxilio de la entidad de socorro ya que, según explican, hace cerca de seis meses que casi todos los días la sede permanece cerrada.

“Los socorristas sólo se ven en los partidos del Atlético Balboa”, lamentó un poblador.
En casos de emergencias, los unionenses deben optar por auxilio de particulares, taxis o patrullas policiales.

Felícita Escobar, pariente del niño quemado, está aún disgustada. “De nada sirve que ocupen el local, si nunca lo abren”, expresó.

Ella indica que lejos de los encuentros deportivos, los uniformes de la entidad son vistos en playas cercanas en la Semana Santa.

Sin ayuda

Son muchos los vecinos que se quejan del nulo servicio de Cruz Roja. Se sienten abandonados y preocupados. En caso de ocurrir una catástrofe, no habrá quien los ayude. Además, cuando un particular atiende a un lesionado, lo expone, por ignorancia a mayores problemas.

Algunos dan la respuesta a las fallas. Si bien muchos se quejan, muy pocos ayudan materialmente a la entidad.

“Los socorristas pueden tener una gran capacidad y voluntad de trabajar, pero si nadie les ayuda no tiene recursos para hacerlo”, piensa Julia Salmerón, una mujer que invita a sus vecinos a colaborar en vez de criticar.

Es la misma explicación que da el subjefe departamental de socorrismo Wilfredo Bonilla. Indica que Cruz Roja está funcionando, pero “en la medida de las posibilidades”.

Él destaca dos factores que limitan su labor. Uno es la falta de colaboración material de la población, el otro es que los miembros son voluntarios y dedican su tiempo libre.

Para que la entidad funcione adecuadamente necesitan por lo menos un motorista y una secretaria con salario fijo, para que permanezcan todo el día en la delegación.

Actualmente cuentan con un promedio de 30 socios contribuyentes que aportan cuotas de acuerdo a su disponibilidad.

Agrega que para cumplir las exigencias ciudadanas, estima que requieren al menos 300 personas que aporten cuotas de al menos tres dólares mensuales cada uno.

El admite que los hurtos cometidos hace dos años en la entidad afectaron su imagen. Hoy muchos unionenses se niegan a brindar apoyo económico. Pero recordó que el caso fue solucionado. Hoy espera que las oficinas centrales también les apoyen.


Son 25 años de servicio

Desde 1980 la institución de socorro brinda sus servicios a los unionenses y ha tenido una destacada participación en diferentes desgracias.

Originalmente contaba con 60 miembros voluntarios. Poco a poco la mayoría se retiró y al parecer no hubo programas de motivación a jóvenes para incorporarlos a los sistemas de atención a la comunidad.

El servicio es indispensable para la ciudad, especialmente ante el desarrollo del Puerto de Cutuco. Sin embargo, la falta de colaboración material no permite adquirir medicinas suficientes, combustible y ni siquiera una ambulancia adecuada.
Ni autoridades locales ni empresarios se han interesado en apoyar.

Ana Escobar
Vecina
Hay compromiso
“Como sea, la institución no proporciona la atención que es su razón de existir”

Wilfredo Bonilla
Subjefe de socorrismo
Solicitan apoyo
“Somos voluntarios y si no nos ayudan poco podemos hacer por lo demás”



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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