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Rescate. Un socorrista auxilia a la familia Fernández que
quedó atrapada en su casa tras las fuertes precipitaciones..Foto
EDH/AP
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Agencias internacionales
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Los
desbordamientos causados por el temporal que afectó hasta ayer
el Caribe costarricense afectó a 200 pueblos, 18 de los cuales
se mantienen aislados, y destruyó unas 3,147 hectáreas de
cultivos, se informó ayer.
Las inundaciones, una de las más graves de la historia del país,
dejaron también millonarias pérdidas en infraestructura
vial, como puentes y carreteras, acueductos, escuelas, casas y, hasta
ahora, se contabilizan cinco muertos y varios desaparecidos.
La magnitud de los daños quedó en evidencia al bajar el
nivel del agua al tiempo que surgieron críticas al Gobierno por
una aparente reacción tardía.
Varias personas afectadas relataron como pasaron hasta tres días
sin ser socorridos, sin agua ni alimentos hasta el miércoles cuando
ingresaron las primeras patrullas de la Cruz Roja y la Comisión
de Emergencias (Cne).
El poblador, Ricardo Pérez, esperó junto a su madre, su
esposa y sus cinco hijos algún tipo de ayuda en el puesto policial
ubicado junto al puente sobre el río Sixaola. Ahí permanecieron
cuatro días.
Sin embargo, la propia Comisión reconoció que será
hasta hoy que harán el acceso a algunos otros poblados que aún
están incomunicados.
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Evacuados. Una familia abandona la zona anegada.Foto
EDH/AP
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El presidente de la Cne Luis Diego Morales insistió
en explicar que las condiciones de caminos y del clima no permitían
el ingreso por tierra, agua ni aire.
Miles de afectados en Panamá
Las crecidas causadas por las torrenciales lluvias en
el occidente panameño han dejado un muerto, dos desaparecidos,unos
300 damnificados y cuantiosos daños materiales.
El Sistema Nacional de Protección Civil informó que unas
1,800 casas fueron dañadas por el desbordamiento de varios ríos
en la provincia de Bocas del Toro, fronteriza con Costa Rica. Medio centenar
de viviendas quedaron destruidas por completo, agregó.
En total más de 12,000 personas fueron perjudicadas por el temporal.
Unas 6,000 tuvieron que ser trasladadas a albergues temporales. Muchas
de ellas comenzaron a retornar a sus casas, luego que cesaron las lluvias
y las aguas bajaron.
Funcionarios del Gobierno trabajaban en la apertura de caminos y carreteras
para restablecer la comunicación terrestre en decenas de poblados
que quedaron incomunicados y facilitar el envío de ayuda alimentaria
y de medicinas. Los pobladores clamaban por alimentos y agua potable.