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Forenses identificán restos de los extranjeros Foto
EDH/AP
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Agencias internacionales
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Tras dos
semanas de buscar y llorar a los muertos, en Tailandia es tiempo ahora
de poner nombre a los más de 2,000 cadáveres sin identificar,
la mayoría de ellos de turistas extranjeros, que atiborran las
improvisadas morgues a lo largo de toda la costa del país.
El Gobierno también
va a exhumar unos 600 cuerpos que fueron enterrados a toda prisa para
que los equipos forenses de 20 países les realicen pruebas de ADN.
Sólo en Tailandia, casi tres mil personas permanecen oficialmente
desaparecidas y otros 2,000 muertos están sin identificar, dos
semanas después del terrible maremoto que arrasó la costa
del sureste asiático y que ya ha provocado la muerte a más
de 150,000 personas en 11 países.
Otro
sobreviviente
Una nueva historia de sobrevivencia trajo
esperanzas a los socorristas. Una víctima de
nacionalidad indonesia fue rescatado de las
aguas por un barco de carga la semana pasada.
Ari Afrizal, de 22 años, fue sacado de su casa por las olas
gigantes de su residencia de Aceh, en la devastada costa de Sumatra.
También, un barco atunero malasiano rescató el 30 de
diciembre a una mujer embarazada que se mantuvo a flote en una palmera
en aguas del Océano Índico. La fémina estaba
quemada por el sol y presentaba mordidas de peces, pero su bebé
se encuentra bien. |
Muchos de los cuerpos, que se apilan en las morgues de
las zonas más turísticas tailandesas, podrían pertenecer
a turistas que pasaban las vacaciones en las idílicas playas de
la costa sur del país.
De los 2,159 cuerpos sin identificar, 1,974 murieron en la provincia de
Phang Nga, donde los tsunamis destrozaron complejos turísticos
atiborrados de extranjeros, como los de las playas de Khao Lak y las islas
de Phuket o Phi Phi.
Por su parte, el ejército de Indonesia pidió ayer a grupos
de asistencia humanitaria que les brinden listas de sus empleados, e informen
de sus movimientos, al acrecentarse los temores por la seguridad de extranjeros
que ayudan a sobrevivientes en una región afectada desde hace varios
años por una rebelión.
El Gobierno de Yakarta ha prometido intensificar sus esfuerzos para descubrir
y enterrar a decenas de miles de víctimas.
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Damnificadas. Dos refugiadas comparten sus alimentos. Foto
EDH/AP
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Temiendo una epidemia UNICEF, una agencia de las Naciones
Unidas, está vacunando a unos 600,000 sobrevivientes en la isla
de Sumatra.
Equipos de médicos detectaron dos casos de sarampión no
vinculados entre ellos y rápidamente vacunaron a más de
1,000 personas que vivían en aldeas cercanas.
Las autoridades están preocupadas por la presencia de extranjeros
en la provincia de Aceh, donde los separatistas libran una guerra de más
de 20 años.