Roma/AP
El Diario de Hoy
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El gobierno italiano no inyectará capital en Fiat SpA para ayudar
a la atribulada empresa automotriz, dijo el pasado sábado el ministro
de Trabajo.
Una ayuda con intervención financiera está excluida
por las normes europeas (de competencia). No podríamos hacerlo
incluso si quisiéramos, sostuvo el ministro Roberto Maroni.
Durante décadas, el empleador privado más grande de Italia
se benefició con ayuda gubernamental, incluyendo cronogramas para
descuentos de automóviles e incentivos para que los consumidores
compraran vehículos nuevos.
Maroni dijo que la única ayuda que puede ofrecer el gobierno del
primer ministro, Silvio Berlusconi a la Fiat es de beneficios estatales
de desempleo para empleados que hayan sido despedidos, un paso que ya
se ha dado.
El gobierno de centro derecha de Berlusconi consideró la posibilidad
de comprar parte de los activos de la Fiat en el 2002 para evitar un cierre
de la planta en Sicilia y salvar casi 2,000 puestos de empleo.
Pero finalmente la empresa mantuvo funcionando a la planta, con niveles
de producción inferiores y despidos temporarios avalados por el
estado.
El director ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne, y su colega de General
Motors, Richard Wagoner, planean reunirse antes del 24 de enero para analizar
el futuro de la automotriz italiana.
Fiat y GM están en mediaciones por un acuerdo de cuatro años
que le da a la compañía italiana la opción de vender
su división no rentable de automóviles a los estadounidenses,
que no han obtenido ganancias en Europa por más de cinco años.

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