Nuria Romero
El Diario de Hoy
nromero@elsalvador.com
Unos sintieron pasión por el canto desde que aprendieron
a hablar, influenciados por sus padres. Otros descubrieron sus capacidades
gracias a los profesores de música.
En un inicio, los pasillos de sus casas sirvieron de escenarios para afinar
la voz. Y ya preparados, se lanzaron a los eventos que se organizaban
en sus colegios.
Los aplausos y los halagos de amigos y parientes les estimularon a soñar
con ser grandes estrellas, como sus ídolos Shakira, Belinda, Marc
Anthony y Pedro Fernández.
Desde entonces cada uno por separado, Nelson Granados El Charrito,
Nubecitas, Daniela Hernández, Elio Juny, Alfredo Javier y Nathalia
Bustamante no han dejado de hacer lo que les gusta: cantar. Lo hacen donde
se los solicitan. Interpretan originales y covers. Algunos hasta han saboreado
el placer que la fama otorga.
A sus cortas edades, la mayoría se está destacando dentro
y fuera del país. El Charrito ganó el primer lugar en Mister
Chiquitito del programa de la Cadena Univisión, Sábado Gigante
y, el dúo Nubecitas ya tienen un disco compacto y está preparando
su segundo material.
Nathalia obtuvo el quinto lugar en el Festival de niños L
Zecchino DOro en Italia. A Alfredo todos lo recuerdan por su interpretación
de El Alacrán con Los Reyes de la Cumbia y, Daniela fue la telonera
del concierto que Belinda ofreció en el país.
Con ayuda de sus padres, cada uno intenta abrirse paso por el difícil
camino del canto, con un único sueño en común: tener
éxito.
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| Estímulos. Ha recibido premios por su
participación en eventos. Foto EDH |
El Charrito
Cuando tenía tres años se sentaba en las
gradas de su casa para escuchar los casetes que su padre ponía
de los Tigres del Norte y Pedro Fernández. Luego repetía
las canciones todo el día.
A sus seis años, Nelson, conocido, como El Charrito, emprende el
camino hacia su principal meta: ser artista.
Todo comenzó un día de ofertas en la Cerrajería San
Martín de Santa Tecla, donde su tía le ofreció un
sorbete para que cantara una canción.
Cuando empecé a entonar La puerta negra, detrás de
un carro, la gente y los carros que pasaban se detenían y decían:
¿quién es ese niño que canta tan bonito?
Eso me dio fuerzas para salir al frente, recuerda el pequeño
de diez años.
Gracias a patrocinios de amigos logró grabar un disco. Éste
le ayudó a ganar el concurso de Mister Chiquitito, de Univisión,
en enero de 2003.
Este año producirá uno nuevo, con Three Sound Récord.
Ya grabó un vídeo en el Lago de Chapala, Guadalajara.
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| Dinámicas. El dúo de las hermanas
Mónica (izq.) y Fátima (der.)Foto
EDH |
Nubecitas
Son dos hermanas que motivadas por sus amigos de escuela y sus padres
formaron un dúo. Se llaman Mónica y Fátima Portillo.
La primera en descubrir su talento fue Fátima.Cuando tenía
siete años canté la canción Ave María en el
colegio y mi profesora le dijo a mi papá que yo traía para
el canto, recuerda.
Su padre hizo caso a las palabras de la maestra. Pero no sólo a
ella lanzó, sino a las dos.
La primera aparición en público de Nubecitas fue en la Expo
del Emiliani en el año 2000. Desde entonces no paran de cantar.
A la fecha llevan 140 presentaciones.
Como un reconocimiento a su talento, en 2002 ganaron el primer lugar en
el concurso Rescatemos el río Lempa con el tema: Mi abuelito cuenta.
En ese período grabaron, de forma artesanal, su primer disco pop
Los Derechos del Niño.
La promoción de las canciones las hacen en programas televisivos
infantiles y en eventos de beneficencia.
Daniela Hernández
Daniela nunca olvidará el año 2004. Ella tuvo la oportunidad
de abrir el concierto de Belinda, además grabó el jingle
de Navidad de la Casa Presidencial y participó como modelo en anuncios
publicitarios.
Todos estos logros han sido producto de seis años de preparación.
Ella comenzó a cantar en el coro del Colegio Augusto Valte, siguiendo
los pasos de su hermana mayor Elena. Cuando veía que ella
hacía presentaciones con el grupo decidí que quería
unirme a ellos, relata.
A los ocho años fue invitada por la Sinfónica Juvenil para
cantar en el Teatro Presidente.
Participó en la Ruta Teletón 2004, en Tilín Tilón
de Sana mi Corazón, en Radio Upa y otros programas infantiles.
Sueña con grabar un disco y triunfar en el exterior. La primera
meta está a punto de lograrla. El productor Carlos López
me propuso producirme un CD, pero para ello necesito canciones originales.
Yo ya escribí dos inspiradas en el amor, dice la joven de
12 años.
Ama la música pop/rock. En sus presentaciones incluye canciones
de sus artistas favoritas: Christina Aguilera y Avril Lavigne.
Alfredo Jiménez
La admiración que siente por su padre, Alfredo José, de
La Colección, le motivó a seguirle los pasos.Cuando
lo veía cantar soñaba con estar junto a él en el
escenario, comenta Alfredo, de 10 años.
Ese deseo se le cumplió a los siete, al debutar con el grupo de
su progenitor en San Vicente.
A esa edad también grabó el tema El alacrán en el
disco Puro vacil de Los Reyes de la Cumbia.
Al ver el talento y el entusiasmo del niño por la música,
Kris González, integrante de La Colección, le empezó
a dar clases para afinar la voz.
En agosto de 2004, el niño se reincorporó a las giras del
grupo. Su reaparición fue en Diverlandia, en la Feria Internacional,
con las canciones: Chocolate y Susurro cariñoso.
Me gusta más cantar merengue, salsa y cumbia. Soy un admirador
de Marc Anthony y Juan Luis Guerra, confiesa.
Una de sus metas para este año es grabar su propio disco. Ya
estamos trabajando en ello, comentó su padre.
Siempre he deseado ser artista y lo voy a lograr poniendo en practica
el ejemplo de mi papá, que nunca se rinde, dice convencido.
José Elio Escobar
Es conocido como El Charrito de la Guadalupe por su peculiar timbre de
voz al estilo de Pedro Fernández, pero cuando éste era un
niño.
La fama, a sus seis años, inició en la colonia cuando tenía
cuatro. A cada celebración que asistía le pedían
cantar una canción. Se decidía por La mochila azul y los
Hombres no deben llorar.
El gusto por la música ranchera lo aprendió de su padre,
quien es mariachi. Cuando tenía tres años se sentaba a su
lado para que le tocara la guitarra.
Se esforzaba por memorizar las letras de algunas melodías vernáculas.
Siempre he querido ser un charro, dice con timidez.
Al cumplir cinco empezó a acompañar a su papá a las
celebraciones de cumpleaños y a dar serenatas.
Eso le sirvió de escuela para ganar en el año 2003 el primer
lugar en el Festival de Talento Infantil en las Fiestas Patronales de
la colonia Guadalupe.
Una de sus aspiraciones es cantar Gema en los escenarios de Sábado
Gigante. Sus compañeros del kinder y vecinos le incentivan a que
siga adelante.
Nathalia Bustamante
Con tan sólo seis años, esta pequeña ya pisó
escenarios extranjeros y ganó el quinto lugar con la canción
Emilio en el Festival de niños L Zecchino DOro en Bologna,
Italia, el año pasado.
Nathalia Hernández cantó en italiano el tema de la artista
salvadoreña Inés de Viaud, sin saber ninguna palabra en
ese idioma.
Los maestros del concurso le tradujeron la canción y le ayudaron
a aprendérsela, comentó su madre, Leonora de Bustamante.
Es una chica penosa y de pocas palabras. Al cantar se transforma.
Leonora recuerda que cuando Nathalia era una bebé se ponía
frente al televisor a imitar las coreografías de los programas
de Disney.
Al ver el entusiasmo de la pequeña, a los cuatro años la
llevó a la escuela de canto de su hermana, Regina de Cardenal.
Una de sus primeras presentaciones fue en el colegio y en un show de Sí
a la Vida en Navidad.
Gracias a su premio ha sido invitada a varios programas de televisión.
Vamos a grabar un disco con las tres generaciones, Evelyn de Sol,
mi hermana y yo, dice la madre.

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