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| Lamento. Nenei remueve parte de su vehículo
después de la colisión. Su Toyota Tercel quedó
destrozado.Fotos EDH/ Óscar Payés |
W.
Alfaro/Óscar Payés
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Nenei siempre es noticia. Ayer, alrededor de las cuatro de la tarde, el
brasileño fue protagonista de una colisión en la Panamericana
que destrozó su carro y en el que su novia Ángela sufrió
algunos golpes. Por poco nos matamos, confesó Nenei,
con la respiración entrecortada. De milagro estamos vivos,
continuó.
El futbolista viajaba desde San Salvador hasta La Unión en su Toyota
Tercel verde. A la altura de San Vicente ocurrió todo.
Delante nuestro venía un pick up rojo que empezó
a aminorar la marcha. Cuando lo fui a rebasar, se nos atravesó
para tomar el desvío para San Ildefonso. Pero nunca hizo señas...
Nos dio en la lateral y nos arrojó a un hoyo que está a
un costado de la carretera, detalló el brasileño.
El pick up, placa P 524785, era conducido por Óscar Alfredo Romero,
quien huyó del lugar dejando su carro a un costado de la carretera.
Era un muchachito... Por voluntad divina no venía ningún
carro de frente, porque de lo contrario nos matamos todos..., continúo
el brasileño.
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| En un hoyo. Allí quedó incrustado
el carro del jugador del Balboa.Fotos EDH/ Óscar
Payés |
La más perjudicada fue Ángela Reyes, la novia del jugador.
Estoy preocupado por ella, está golpeada. Y el carro quedó
destruído, espresó Nenei. Tengo un golpe fuerte
en el pecho y me está dando problemas para respirar, comentó
Ángela.
Mientras la policía realizaba la inspección, el brasileño
daba vueltas en torno al carro, lo veía y no lo podía creer.
Para peor, el padre del conductor del pick up llegó para comunicarle
que no se harían cargo de los gastos, por lo que el caso irá
a los juzgados. A esas alturas, cuando la noche ya había entrado,
se formó una ronda de curiosos para verlo. Pero la mayoría
llegó a burlarse. En la grúa te vas a ir...,
le gritaban.
Elmer Flores, un pastor cristiano amigo de De Mello, llegó con
su carro para darles auxilio hasta La Unión. Fue horrible.
No pensé que iba a terminar vivo. Todo lo dejo en manos de Dios.
Esta noche he ganado un poco más de fe. Dios me ha dado la oportundiad
de seguir viviendo, concluyó Nenei con lágrimas en
sus ojos.

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