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“Soy un especialista en crisis”

Carlos Cavagnaro dio, desde Argentina, más detalles sobre su llegada para dirigir a la Selección Nacional

Publicada 8 enero 2005, El Diario de Hoy

Ansioso. El técnico Cavagnaro espera el momento de viajar hacia El Salvador para empezar su aventura. Fotos EDH


Claudio Martínez
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Para los que le auguran a Carlos Cavagnaro un infierno en El Salvador, podría decirse que se está aclimatando. Mientras espera que le envíen el boleto para viajar, soporta como puede la ola de calor que afecta al costa atlántica de Argentina.

Los casi 37 grados hacen insoportable el verano. Por lo pronto, y como para calmar la ansiedad, el entrenador consume la mayor parte del tiempo en las playas de Necochea, su ciudad natal, una de las más concurridas por los turistas en esta época del año.

La seguidilla de fracasos de la Selección no parecen alterar su optimismo. Al contrario, parece que lo aumentan. “Yo soy un especialista en crisis, siempre me he manejado bien en las crisis. He salvado a siete equipos del descenso. Casos como Platense, Racing, Vélez, Chacarita, sin contar lo que hicimos con la selección de Guatemala”, explica Cavagnaro desde el teléfono.

Locuaz como pocos y hábil para manejar las relaciones públicas, Cavagnaro no ve la hora de llegar a El Salvador. “Yo conozco todo rápido, enseguida tengo el diagnóstico. Acá la situación es clara: hay que tomar el toro por las astas. Me bajo del avión y me voy directo al entrenamiento”, dice entusiasmado.

Carlitos, como lo conocen en el ambiente futbolístico, se precia de adaptarse a cualquier clima y asegura que nunca en su vida ha faltado a un entrenamiento.

Ante la pregunta sobre los jugadores famosos que ha dirigido, enumera a Nery Pumpido, Leopoldo Luque, Julio César Falcioni, Jerónimo Saccardi y Julio Olarticochea, y a lo largo de la plática irá sumando más nombres. “¿No te conté que yo hice debutar a José Pekerman en la Primera de Argentinos Juniors?”, comenta. Y agrega: “es un orgullo que más de 70 técnicos conocidos de hoy pasaron por mis manos”.

Como buen trotamundos, la memoria es su mejor aliada. Y de sus visitas a El Salvador tiene varios recuerdos. “Ustedes tenían de técnico a un brasileño llamado Pinto, que una vez dijo ‘Pelé hay uno solo’, como menospreciando al Pelé Zapata. Tres días después se tuvo que ir”.

A entrenar. El lunes la Selección iniciará su primera práctica del año. Será casi imposible que Cavagnaro pueda llegar. Fotos EDH

De los salvadoreños sólo tiene buenos conceptos: “En Washington me he encontrado con muchísimos salvadoreños. Toda gente muy trabajadora y solidaria. Mandan las remesas a sus familiares. Si logramos llevar esa solidaridad a la Selección les puedo asegurar que en la cancha tendremos 11 leones”.

Una vez más repitió que olfatea el éxito en su aventura salvadoreña, y por eso aceptó el desafío. “Yo quiero una unidad de sentimiento y una unidad de pensamiento. Quiero que los jugadores sientan que bajo su camiseta llevan a seis millones de salvadoreños. Si piensan así, es imposible que nos vaya mal… Vamos a cambiar la historia. No puede ser que siempre ganen los mismos”, expresó.

Factores claves

Para Cavagnaro, no sólo hay que tener en cuenta los aspectos futbolísticos. Una de sus especialidades es la motivación, algo que reafirma cuando dice que “su escuela es la de Vélez Sarsfield, la misma de mi amigo Carlos Bianchi”. El argentino dice saber cómo estimular a sus jugadores. “Sé llegar al cerebro, pero también al corazón”, remata.

Además, otras dos cosas importantes son el trabajo físico y médico. “En el fútbol moderno no puede estar ajeno a lo médico. Y esto incluye vitaminas y todo eso para ayudar a hacer crecer a los jugadores. Si no hubiera sido por las vitaminas, Maradona hubiera sido todavía más pequeñito”, asegura.

También dice que “hay que cambiar algunas cosas en la forma de vida de los jugadores”, algo que Cavagnaro llama el entrenamiento invisible. “Es decir, ver qué es lo que comen, cómo viven y todo eso. Porque basta que el futbolista no se cuide un día para que se note en su rendimiento”.

Mientras espera que le consigan los boletos para viajar –probablemente no lo pueda hacer antes del miércoles por la demanda–, además de solearse en la playa se dedica a estudiar algunas cosas del fútbol salvadoreño. Además, ya está pensando en ir a ver a sus rivales en la Copa de Naciones. “Sé que Haití tiene un juego con Costa Rica y Panamá jugará contra Dinamarca”, comenta.

“La verdad es que estoy muy motivado. También me ilusiona la idea de tratar de formar entrenadores. No se olviden que yo, cuando estaba en la Universidad Autónoma de México, tenía a mi cargo 720 jugadores y 22 preparadores físicos. Siempre recuerdo una nota que me hicieron allí y cuyo título era “Hernán Cortés era argentino”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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