 |
|
Ansioso. El técnico Cavagnaro espera el momento de viajar
hacia El Salvador para empezar su aventura. Fotos
EDH
|
Claudio Martínez
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Para los que le auguran a Carlos Cavagnaro un infierno en El Salvador,
podría decirse que se está aclimatando. Mientras espera
que le envíen el boleto para viajar, soporta como puede la ola
de calor que afecta al costa atlántica de Argentina.
Los casi 37 grados hacen insoportable el verano. Por lo pronto, y como
para calmar la ansiedad, el entrenador consume la mayor parte del tiempo
en las playas de Necochea, su ciudad natal, una de las más concurridas
por los turistas en esta época del año.
La seguidilla de fracasos de la Selección no parecen alterar su
optimismo. Al contrario, parece que lo aumentan. Yo soy un especialista
en crisis, siempre me he manejado bien en las crisis. He salvado a siete
equipos del descenso. Casos como Platense, Racing, Vélez, Chacarita,
sin contar lo que hicimos con la selección de Guatemala,
explica Cavagnaro desde el teléfono.
Locuaz como pocos y hábil para manejar las relaciones públicas,
Cavagnaro no ve la hora de llegar a El Salvador. Yo conozco todo
rápido, enseguida tengo el diagnóstico. Acá la situación
es clara: hay que tomar el toro por las astas. Me bajo del avión
y me voy directo al entrenamiento, dice entusiasmado.
Carlitos, como lo conocen en el ambiente futbolístico, se precia
de adaptarse a cualquier clima y asegura que nunca en su vida ha faltado
a un entrenamiento.
Ante la pregunta sobre los jugadores famosos que ha dirigido, enumera
a Nery Pumpido, Leopoldo Luque, Julio César Falcioni, Jerónimo
Saccardi y Julio Olarticochea, y a lo largo de la plática irá
sumando más nombres. ¿No te conté que yo hice
debutar a José Pekerman en la Primera de Argentinos Juniors?,
comenta. Y agrega: es un orgullo que más de 70 técnicos
conocidos de hoy pasaron por mis manos.
Como buen trotamundos, la memoria es su mejor aliada. Y de sus visitas
a El Salvador tiene varios recuerdos. Ustedes tenían de técnico
a un brasileño llamado Pinto, que una vez dijo Pelé
hay uno solo, como menospreciando al Pelé Zapata. Tres días
después se tuvo que ir.
 |
|
A entrenar. El lunes la Selección iniciará su primera
práctica del año. Será casi imposible que Cavagnaro
pueda llegar. Fotos EDH
|
De los salvadoreños sólo tiene buenos conceptos: En
Washington me he encontrado con muchísimos salvadoreños.
Toda gente muy trabajadora y solidaria. Mandan las remesas a sus familiares.
Si logramos llevar esa solidaridad a la Selección les puedo asegurar
que en la cancha tendremos 11 leones.
Una vez más repitió que olfatea el éxito en su aventura
salvadoreña, y por eso aceptó el desafío. Yo
quiero una unidad de sentimiento y una unidad de pensamiento. Quiero que
los jugadores sientan que bajo su camiseta llevan a seis millones de salvadoreños.
Si piensan así, es imposible que nos vaya mal
Vamos a cambiar
la historia. No puede ser que siempre ganen los mismos, expresó.
Factores claves
Para Cavagnaro, no sólo hay que tener en cuenta los aspectos futbolísticos.
Una de sus especialidades es la motivación, algo que reafirma cuando
dice que su escuela es la de Vélez Sarsfield, la misma de
mi amigo Carlos Bianchi. El argentino dice saber cómo estimular
a sus jugadores. Sé llegar al cerebro, pero también
al corazón, remata.
Además, otras dos cosas importantes son el trabajo físico
y médico. En el fútbol moderno no puede estar ajeno
a lo médico. Y esto incluye vitaminas y todo eso para ayudar a
hacer crecer a los jugadores. Si no hubiera sido por las vitaminas, Maradona
hubiera sido todavía más pequeñito, asegura.
También dice que hay que cambiar algunas cosas en la forma
de vida de los jugadores, algo que Cavagnaro llama el entrenamiento
invisible. Es decir, ver qué es lo que comen, cómo
viven y todo eso. Porque basta que el futbolista no se cuide un día
para que se note en su rendimiento.
Mientras espera que le consigan los boletos para viajar probablemente
no lo pueda hacer antes del miércoles por la demanda, además
de solearse en la playa se dedica a estudiar algunas cosas del fútbol
salvadoreño. Además, ya está pensando en ir a ver
a sus rivales en la Copa de Naciones. Sé que Haití
tiene un juego con Costa Rica y Panamá jugará contra Dinamarca,
comenta.
La verdad es que estoy muy motivado. También me ilusiona
la idea de tratar de formar entrenadores. No se olviden que yo, cuando
estaba en la Universidad Autónoma de México, tenía
a mi cargo 720 jugadores y 22 preparadores físicos. Siempre recuerdo
una nota que me hicieron allí y cuyo título era Hernán
Cortés era argentino.

|