elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Sin verificar nombres de dos mujeres asesinadas

La Unión. Uno de los cuerpos fue reclamado. No lo entregarán hasta concluir pruebas de ADN. Las cabezas no han sido halladas. En los domicilios señalados no las conocen

Publicada 6 de enero 2005 , El Diario de Hoy

Búsqueda. Forenses y policías continúan la búsqueda de evidencias en la cueva. Fotos EDH


Inci Mendoza/Yanci Pérez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Las sorpresas han abundado en la investigación sobre las osamentas de dos mujeres halladas el uno de enero en Yucuaiquín.

Pese a que en el lugar se encontraban dos documentos de identidad que se presume eran de las asesinadas, nadie las conoce en los sitios en que aparecen como sus domicilios. Tampoco hay reportes de mujeres extraviadas en los anteriores tres meses.

Cautela con las investigaciones
- No hay aún datos
suficientes para establecer el móvil de los asesinatos.
- La PNC sospecha que están relacionados con los mareros.
- Ningún puesto o delegación del cuerpo de seguridad tiene denuncias sobre mujeres extraviadas en los anteriores cuatro meses.
- Quienes reclamaron el cuerpo de Yanci
Gómez, serán entrevistados para buscar
información precisa.
- Forenses explicaron que dentro de unos días, los restos serán sepultados en fosa común y los exhumarán al comprobarse sus
identidades.

Una mujer se presentó a reclamar uno de los cuerpos y dijo ser la madre de una de las asesinadas. Pero antes de atenderla, le efectuarán pruebas de identidad a través del Ácido Desoxirribonucleico, ADN.

El hecho

Un grupo de personas efectuaba una caminata el primero de enero y al acercarse a lo que anteriormente fue una mina de oro en el cantón La Cruz, de Yucuaiquín, localizaron cuerpos desmembrados y sin cabezas.

Notificaron a las autoridades que al iniciar las investigaciones determinaron que eran humanos. Las identificaciones que encontraron tenían los nombres de Yanci Cleotilde Gómez Villalta, de 16 años, residente en el cantón El Sitio, y Zulma Xiomara Rodríguez Rivas, de 18, con domicilio en una colonia de San Miguel.

Las osamentas fueron llevadas al Instituto de Medicina Legal de San Miguel.

A criterio del Subcomisionado Juan Carlos Marín, los cuerpos tenían al menos cuatro meses de estar en el sitio. Los agentes encontraron los tórax y extremidades, luego una mano. Las cabezas no fueron localizadas.

Los agentes y fiscales se movilizaron a las direcciones señaladas en las credenciales. No hallaron pistas y las investigaciones continuarán.

Hay hermetismo al extremo que la Fiscalía no quiso mostrar a periodistas los papeles hallados.

Mario Martínez, encargado de comunicaciones de la dependencia, expresó que “el fiscal a cargo del caso no se encontraba”.

El doctor Francisco Orellana, del Instituto de Medicina Legal migueleño, expresó que el martes recibió una orden para efectuar pruebas de ADN a los restos.

Explicó que al sitio se presentó la presunta madre de Yanci Cleotilde Gómez, a reclamar el cuerpo, pero le será entregado hasta comparar resultados de pruebas de laboratorio. Tardará no menos de 15 días.

“En los restos encontrados, hay marcas de armas blancas”.
Luis Alvarenga
Inspector de la PNC


Vecinos descartan a las maras

Aunque en Yucuaiquín hay algunos jóvenes con aspecto de pandilleros, no existen clicas de maras.

La mayoría de vecinos no cree que los homicidios de las mujeres hayan sido cometidos por pandilleros.

La población se encuentra a 63 kilómetros de la cabecera departamental. Autoridades y vecinos coinciden en que la historia del sitio no registra hechos de este tipo. La violencia permanece alejada de Yucuaiquín.

La PNC no quiere descartar aún ninguna posibilidad. El inspector Luis Alvarenga, jefe de investigaciones en el departamento, expresa que al confirmar que la mujer que reclamó uno de los cuerpos es efectivamente la madre de una de las asesinadas, el proceso avanzará significativamente.

Las autoridades presumen que el doble crimen se produjo en el sitio en que fueron hallados los cadáveres. Lo agreste del terreno hace difícil que los hayan llevado después de matarlas.

Hay evidencias de que las ultimaron con armas blancas y que el hecho se produjo al menos cuatro meses antes de que los restos humanos fueran encontrados.

Los rastreos que hacen los policías no han permitido aún encontrar las cabezas.
Pobladores temen que hayan sido llevadas por criminales de otra zona.

“Aquí algunos se visten como mareros pero no son de estos grupos”, dice un vecino.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW