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Siguen las colisiones en la vía férrea

Peligro. Se reportan seis choques en dos meses. El tren tiene la prioridad para pasar. Los buseros cometen más la falta

Publicada 5 enero 2005, El Diario de Hoy

Abandono. La mayoría de señales de advertencia están deterioradas por el desuso del tren. Foto EDH


Alejandra Dimas
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Las señales que indican cruce de ferrocarril, han sido ignoradas durante mucho tiempo por los automovilistas, luego de que el sistema ferroviario cayera en desuso.

Hasta finales del año recién pasado, nadie disminuía la velocidad al circular por los rieles.

La situación no ha cambiado mucho desde el 18 de octubre, fecha en que el tren volvió para transportar a miles de ciudadanos que quedaron incomunicados por el colapso de un tramo del puente Eureka en el kilómetro tres y medio del Bulevar del Ejército.

Tramos peligrosos en el recorrido
- El cruce del Bulevar Venezuela, cerca de la estación central de Fenadesal.
- El paso de la comunidad Santa Marta, también es propicio para
los choques debido
a las curvas y falta
de visibilidad.
- En Ciudad Credisa, Soyapango, corren el mismo peligro los conductores que irrespetan el Alto obligatorio.
- En Amatepec, Monte Carmelo, Brisas, Sierra Morena y El Dorado hay cruces debidamente señalados para
evitar accidentes.
-El maquinista debe activar el silbato.
Lo que establece la ley
El Reglamento General de Tránsito del VMT tiene un apartado que se refiere al paso del ferrocarril.
Art. 112.- Establece a todos los conductores ciertas acciones.
Queda prohibido parar y estacionar sobre los rieles de línea férrea o tan cerca de ella que pueda entorpecer su circulación.
Art. 113.- Exige cautela a los ciudadanos.
En los vehículos se debe extremar la prudencia y
reducir la velocidad por debajo de la máxima permitida cerca del paso del tren.

En dos meses, la locomotora ha colisionado con seis vehículos particulares, entre ellos una motocicleta. Quien la conducía permaneció hospitalizado por varios días.

El motivo de los choques es el mismo: los conductores prefirieron cruzar la vía, en lugar de obedecer el Alto obligatorio.

Soporte legal

Legalmente el derecho de cruce le pertenece al tren, según lo establece Ferrocarriles Nacionales de El Salvador (Fenadesal) en su Reglamento Especial de Tránsito sobre Vías Férreas.

El Viceministerio de Transporte también respalda ese derecho en los artículos 112, numeral 5; 113, numeral 1 y 125 de su Reglamento General de Tránsito y Seguridad Vial.

El último dice: “Tendrá prioridad de paso con respecto a los demás vehículos, los que circulan sobre rieles”.

El maquinista Rafael Antonio Aguilar aseguró que como responsable de la marcha del tren, debe activar el silbato a unos 300 metros de la cruzadilla. El ruido tiene un alcance de tres kilómetros.

Además cada vez que inicia la marcha debe hacer sonar la campana de aire.

“La vibración del suelo hace que se perciba el tren. También hacemos sonar silbatos y campanas para avisar que vamos cerca, pero quizá algunas personas piensan que la locomotora se detiene como lo hace un carro. Lo mejor es esperar porque la máquina no tarda más de 30 segundos en pasar”, recomendó Aguilar, mientras reducía la velocidad a la altura del Bulevar Venezuela.

El último choque se reportó la semana pasada en las cercanías de Ciudad Credisa, cuando un pick up quiso cruzar la calle antes que la locomotora.

La parte delantera del carro resultó dañada, pero su conductor no reclamó ya que se quedó muchos metros después de la señal de aviso de peligro.

Precaución. El Bulevar Venezuela es un punto de riesgo. Foto EDH

“Si bien las señales están oxidadas, todavía se distinguen y hay que tener precaución porque ya se sabe que el tren está pasando otra vez”, reconoció Augusto Molina un vendedor rutero quien asegura que siempre le cede el paso al “caballo de hierro”.

Algunos de los habitantes de la vía también caminan con imprudencia a orillas de los rieles. No se reportan víctimas.

Aunque en Fenadesal no se prevé reparar las señales que advierten peligro, los dos maquinistas que se turnan para mover la locomotora reducen la velocidad para evitar más accidentes de tránsito ocasionados por los conductores temerarios.

“Activamos el silbato y la campana de aire para hacer saber a los conductores que estamos cerca”.
Rafael Antonio Aguilar
Maquinista


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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