 |
|
Finaliza rebelión. Decenas de inconformes entregan sus
armas a las autoridades.Foto EDH/AP
|
Agencias internacionales
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Los 150
ex soldados que tomaron una sede policial en los Andes sureños
de Perú y exigían la renuncia del Presidente Alejandro Toledo
depusieron ayer sus armas y liberaron a los rehenes que retuvieron durante
cuatro días, horas después de que su líder fuera
detenido.
Las personas que se encuentran acantonadas en la comisaría
han decidido deponer sus armas, informó un comunicado de
la policía de Andahuaylas, a 900 kilómetros al sudeste de
Lima y donde al mando de hombres armados el ex mayor del ejército,
Antauro Humala, tomó una base en la madrugada del año nuevo.
El 1 de enero, Humala retuvo 10 prisioneros, el domingo sus seguidores
mataron a cuatro policías, pero el lunes los alzados tomaron más
rehenes hasta sumar 19 personas y según el líder insurgente
las fuerzas del orden asesinaron a un estudiante y a un miembro de su
grupo denominado Movimiento Etnocacerista.
Un portavoz de la municipalidad de Andahuaylas, donde se produjo la entrega
de armas, afirmó que los insurgentes gritaban amnistía
mientras se rendían.
Humala, un ex mayor del ejército de unos 40 años, fue detenido
la noche del lunes durante una larga negociación en que exigió
una serie de condiciones como liberar sólo a parte de los secuestrados
y deponer las armas en una fecha inaceptable para el Gobierno.