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| Reconocimiento. Personal de Medicina Legal y
policía inspeccionan el sitio donde estaban los restos humanos.
Fotos EDH / Inci Mendoza |
Inci
Mendoza
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Un grupo de pobladores que realizaba una
caminata, el pasado 1 de enero, en el cantón La Cruz, del municipio
de Yucuaiquín, encontró las osamentas sin cabezas de dos
mujeres, originarias de San Miguel. Ellas fueron asesinadas hace unos
cuatro meses.
Los cuerpos fueron identificados, porque tenían los Documentos
Únicos de Identidad (DUI) entre los restos de la ropa, como: Yancy
Cleotilde Gómez Villalta, de 16 años, con residencia en
cantón El Sitio de San Miguel, y Zulma Xiomara Rodríguez
Rivas, de 18 años.
El hallazgo se produjo, en la tarde, en una antigua mina de oro que hoy
es una cueva abandonada, a cinco kilómetros de Yucuaiquín.
Búsqueda
El mismo día, las autoridades del Instituto de Medicina Legal trasladaron
parte de las osamentas a San Miguel y ayer los peritos policiales y forenses
encontraron el resto de los cuerpos desmembrados.
El subcomisionado Juan Carlos Marín, jefe de la delegación
de la Policía Nacional Civil de La Unión, confirmó
que el hallazgo fue hecho por gente de Yucuaiquín, quienes iban
a filmar la cueva y sus alrededores.
En las primeras investigaciones sólo se encontraron el tórax
y las extremidades en la cueva. Los agentes del puesto continuaron la
búsqueda para encontrar las cabezas, pero sólo hallaron
una mano.
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| Pistas. Las prendas personales servirán
en la identificación. Fotos EDH / Inci
Mendoza |
Una de las víctimas vivía en San Miguel
y al parecer, acostumbraba visitar Yucuaiquín para la época
de las fiestas locales de octubre. Por el tipo de hecho lo podríamos
asociar a pandillas o cuestiones de drogas, afirmó Marín.
Los lugareños temen un rito satánico
Inés Pérez, lugareño que participó
en la caminata que culminó en el macabro encuentro, manifestó
que vio los cadáveres pues llegó al sitio en compañía
de otras personas.
La policía unionense afirmó que hasta el día del
hallazgo ninguna persona se había presentado en esa delegación
a denunciar la desaparición de algún familiar. En San Miguel
tampoco se conocía hasta ayer alguna denuncia al respecto.
El lugar donde estaban las osamentas es una entrada ubicada en las faldas
de un cerro que hace muchos años fue una mina de oro.
Los pobladores temen que el crimen tenga que ver con ritos satánicos.
El lugar es conocido por las personas como caserío Las Chácaras.
Desde la cabecera de La Unión hasta dicha cueva hay 63 kilómetros.
La autoridad informó que en la zona existen grupos de maras, pero
serán las investigaciones las que determinen si tienen relación
con los dos crímenes.

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