elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

En un año
¿Cómo crear 60,000 empleos formales?

El Salvador debe mejorar su capital humano, para poder absorber los nuevos procesos tecnológicos que requieren las industrias que posiblemente vengan al país para acogerse a los beneficios del TLC

Publicada 5 enero 2005, El Diario de Hoy



Rolando Mena Guerrero*

(Primera parte)

El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Debido a que en nuestro país los políticos nunca se ponen de acuerdo, hemos tardado 20 años para crear el Viceministerio de Atención a los Inmigrantes, a pesar de que los salvadoreños en- vían US $2,200 millones al año en concepto de remesas, y de éstas, sus familiares gastan aproximadamente el 95% en consumo cotidiano, es decir US $ 2,090 millones, que le generan al Ministerio de Hacienda alrededor de US $272 millones anuales en concepto de pago del IVA (sin mencionar el Impuesto sobre la Renta que pagan las empresas que venden los productos).

Asimismo, cuando Centro América tiene leyes de fomento al turismo, nos hemos tardado otros 15 años para considerar la posibilidad de incentivar al turismo en El Salvador, a pesar de los reconocidos beneficios que puede traer al país. Después de más de 50 años de haber fundado la Odeca, los presidentes centroamericanos en la última Cumbre no le dieron al Parlamento Centroamericano las funciones supranacionales para apoyar el proceso de integración, en lo que respecta al marco jurídico-institucional de éste.

La pregunta del siglo es: ¿Nos tardaremos otros 20 años para incentivar a la pequeña empresa, a la agricultura y a la industria en El Salvador? ¡Yo creo que sí! Puesto que al ver el bochornoso espectáculo para la aprobación del TLC con Estados Unidos no debemos esperar mucho de nuestra política criolla.

Según las proyecciones del gobierno, infundadas por cierto, el TLC generará 175,000 nuevos empleos a corto plazo. Y digo infundadas, puesto que no dicen cómo se crearán estos 175,000 empleos, y me atengo mejor a la estimaciones hechas por el estudio “La integración centroamericana: Beneficios y costos”, elaborado por la CEPAL para la Secretaría General del SICA, publicado en mayo de 2004, en el cual se estima que el TLC con Estados Unidos creará para TODA Centro América, 25,000 puestos de trabajo por año. Según el mismo estudio, debido al TLC con EE.UU., el efecto en el crecimiento económico va a ser mayor en Guatemala y El Salvador, por lo que se puede calcular que de éstos 25,000 puestos de trabajo por año en Centro América, El Salvador y Guatemala podrían incrementar 7,000 puestos de trabajo cada uno.

Gracias a Dios que algunos diputados se pusieron de acuerdo para la aprobación del Tratado, pues éste favorecerá la inversión extranjera, ya que proporcionará un marco jurídico más firme que las desgravaciones arancelarias unilaterales que existen en la actualidad (Iniciativa de la Cuenca del Caribe). También digo gracias a Dios que aprobamos rápido el Tratado, pues mientras más países firmen tratados de libre comercio con Estados Unidos, habría menos inversión para El Salvador, pues ésta se diluiría entre los otros países que hayan firmado TLC con Estados Unidos.

Pero el TLC no es la estrategia de crecimiento económico para El Salvador, sino que sólo un instrumento, como lo ha sido la industria de la maquila en los últimos 15 años y la industria de la integración desde los años 60. La nueva estrategia debe de ser la “del regionalismo abierto”, pues El Salvador es una economía PEQUEÑA y ABIERTA, digo pequeña, pues ni Centro América unida tiene la capacidad para afectar los términos de intercambio en los mercados mundiales (precios de sus exportaciones e importaciones) y abierta, pues es el sector externo el motor de la actividad económica.

Las barreras arancelarias que habían protegido a la industria manufacturera de la competencia internacional, se han desmantelado; la economía exportadora de postres (café, azúcar y banano) ya no produce las suficientes divisas para adquirir productos centroamericanos y alentar la producción de bienes no duraderos producidos por la industria de integración. Ahora, quienes crean las divisas para comprar los productos de las industrias de la integración, son los dólares generados por la maquila y las remesas familiares de nuestros hermanos en el exterior.

Debido a que le apostamos únicamente a la maquila de confección de textiles, que con su estructura e ingresos sólo promovía el consumo de bienes no duraderos, la industria manufacturera en El Salvador, no pasó a producir bienes de consumo duraderos, intermedios y de capital, lo cual implicó un estancamiento industrial, pues nos saltamos las etapas lógicas del proceso normal de desarrollo industrial, que implica sustituir primero las importaciones primarias y luego las secundarias, para continuar el avance del proceso industrial vía promoción de exportaciones. Caso diferente es el de Costa Rica, que debido a la educación de su población y a una visión de desarrollo diferente y más consistente, diversificó su agricultura, su industria, promocionó el turismo y aceptó maquilas de alta tecnología (como es el caso de Intel).

¿Pero qué debemos hacer para crear empleo y soportar la caída en los 80,000 puestos de trabajo que da la maquila? ¿Qué podemos hacer para contrarrestar la competencia mundial al haberse terminado el tratado de textiles y vestuario y al aumentar la participación de China en los mercados internacionales?

Simplemente debemos de crear nuevos instrumentos de desarrollo económico, por lo que propongo que se dediquen todos los esfuerzos del país, a abordar el problema de nuestra población no educada y de falta de conocimientos técnicos, para mejorar, como dicen los economistas, la productividad total de factores, donde el capital humano como insumo productivo ayuda a incrementar la eficiencia productiva de las empresas y afecta positivamente el crecimiento económico.

El Salvador debe mejorar su capital humano, para poder absorber los nuevos procesos tecnológicos que requieren las industrias que posiblemente vengan al país para acogerse a los beneficios del TLC y que a su vez, contribuyan a una mejor productividad de la industria manufacturera, la agricultura y la nueva agroindustria, en particular la pequeña empresa, que le deberá dar servicios a la gran empresa del TLC (mantenimiento de equipos, computadoras, insumos en general).

*Colaborador de El Diario de Hoy.


elsalvador.com WWW