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Libre menor por la muerte accidental de su hermano

Panchimalco. El padre de la víctima acusado de abandono, también quedó en libertad. La Fiscalía pidió archivar el caso del adolescente

Publicada 4 de enero 2005 , El Diario de Hoy

Sin cargos. Prudencio M., de 14 años, recibió beneficios a petición de la Fiscalía. Foto EDH

Katlen Urquilla
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Por considerar que el homicidio del pequeño Héctor Antonio Martínez, de 9 años, no fue intencional, José Luis Martínez, padre del menor y Prudencio M., de 14 años, hermano de la víctima, fueron liberados de cargos ayer en diferentes tribunales.

El hecho ocurrió el pasado 31 de diciembre en el cantón Amayito, de Panchimalco, en el sur de la capital.

El adolescente habría disparado un arma 9 milímetros, propiedad de su padre. El tiro le cayó a Héctor en el abdomen.

En el caso del progenitor, el Juzgado de Paz, de Panchimalco, resolvió darle libertad asistida o condicional. Para mantenerla, tendrá que cumplir una serie de requisitos durante un año, entre ellos, someterse a terapia sicológica junto a su esposa.

La fiscal del caso, quien rehusó identificarse, añadió que tendrá que dejar de portar y tener armas, excepto en el trabajo. José Luis es agente de Protección a Personalidades Importantes (PPI) de la Policía.

Pese al resultado de la audiencia, José Luis no pudo ocultar su tristeza.
“Los niños sabían donde guardaba el arma. Sabían que era mortal, pero fue un accidente”, repetía.

En el caso del adolescente, el Juzgado 2o de Menores, de San Salvador también le liberó de los cargos por el homicidio culposo.

“Prescindimos de la acción penal, porque se le dio un criterio de oportunidad (beneficio penal), pero esto no quiere decir que no haya prueba”, explicó la misma fiscal en el caso del padre.

La jueza Segunda de Menores, María Isabel Ponce, afirmó que el expediente de Prudencio quedó archivado.

Añadió que no lo envió a terapias, porque “no se sabe si fue él quien disparó”.
Ponce dijo que el menor no quiso rendir su declaración, por lo que se desconocen las circunstancias de lo que sucedió.

“No hay suficientes indicios”, acotó.
Los familiares también creen que fue “una desgracia”. El pequeño no quiso mediar palabra con los periodistas. Salió del tribunal cubriendose el rostro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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