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| Alegría. Beatriz (centro), de 14 años,
recibe el abrazo de buenos deseos de sus parientes.Foto
EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Entre la nostalgia por la despedida del año viejo y la alegría
de recibir el nuevo con la esperanza de prosperidad, miles de salvadoreños
clausuraron las festividades navideñas entre abrazos, sonrisas
y sin faltar el ingrediente tradicional: la pólvora.
La noche de la fiesta de fin de año se vistió de luces.
Más allá del pavo y las uvas sobre la mesa, los pirotécnicos
se convirtieron en lazo de unión entre las familias, especialmente
en los barrios más pobres de la capital.
En la Comunidad Nueva Israel, de San Salvador, los pequeños disfrutaban
al lado de la calle mientras los papeles de periódicos tapaban
algunos estrechos pasajes de la zona.
Falta lo mejor, la medianoche. Justo cuando el reloj marcaba esa hora,
cientos de bengalas surcaban el cielo capitalino como si de la luz del
día se tratase.
Si en la calle había fiesta y diversión a raudales, en el
Hospital de Maternidad, Carmen Yesenia Miranda no esperó un minuto
para dar a luz en el nuevo año.
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San salvador 00:00
Víctor Manuel López Hospital: Maternidad
Peso: 7.5 libras Estatura 50 cm .Foto EDH /
Walter Santos |
Con el ruido ensordecedor de fondo, y los indigentes sentados a los lados
del centro médico, la joven madre daba gracias a Dios por la llegada
al mundo de un nuevo ser.
Los médicos hicieron su espacio para celebrar entre ellos, una
noche que, como a muchos vigilantes, policías y otros trabajadores,
la pasaron lejos de sus seres queridos.
Arrullos y regalos
Los primeros recién nacidos de 2005 recibieron diversos obsequios
de parte de personal médico.
Los padres del pequeño Víctor Manuel López, quien
vino al mundo a las cero horas, recibieron 50 dólares y artículos
para el bebé de manos del subdirector de Maternidad, Dr.
Godofredo Ávalos. De igual forma, los padres de Nathaly Mariana,
la primera niña de 2005 nacida en ese hospital, recibieron un presente
similar.
Horas antes, el director del ISSS Primero de Mayo entregó 500 dólares
y una canasta similar a Mabel Idalia Trigueros, madre de Pablo, el primer
niño en ese nosocomio.
No tuvieron esa suerte los pequeños que vinieron al mundo en otros
departamentos, algunos de ellos aparecen en las fotos.
Comerciante
Noche entre pólvora
Cuando el reloj marcó las 12:00 de la medianoche, Álvaro
Hernández, vendedor de pólvora, abrazó a sus colegas
ubicados en el Teatro Roque Dalton. No pudo estar con su familia, pues
el negocio no lo permite. Su vida ha estado marcada así por siete
años consecutivos. Esta vez, a la falta del abrigo familiar se
le unió las pocas ventas.
Vigilante
Rodeado de plantas
Pese a estar con la única compañía de las plantas
ornamentales, Andrés Calderón, vigilante del Mercado San
Miguelito, dijo sentirse resignado. La necesidad de proveer a los suyos
de un mejor futuro le llevó a tomar ese trabajo. Eso sí,
guardaba la esperanza de que sus hijos llegaran a verle a lo largo de
la noche.
Policía
A la par del teléfono
Alexander Hernández, agente del Sistema 911 de la PNC, no tiene
suerte con el sorteo de los turnos. Otra vez más repitió
la historia de recibir un nuevo año pendiente del teléfono
y listo para atender cualquier clase de emergencia, como ayer, que estaba
revisando un vehículo que se había estrellado contra una
pared.
Sistema
911
Abrazo de emergencia
A la medianoche, un cabo oficial de turno del Sistema 911 de la PNC brinda
el tradicional abrazo de Año Nuevo al operador Roberto Juárez.
Primer
capturado
Por disparar al aire
José Miguel Vásquez, de 40 años, tuvo el triste privilegio
de ser el primer capturado de 2005. El sujeto fue apresado por disparar
con su arma en el Barrio San Jacinto.

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