Agencias
internacionales
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Luego de la devastación provocada por las marejadas, las lluvias
torrenciales acentuaron ayer los padecimientos de las zonas afectadas
por el maremoto con inundaciones en Sri Lanka que obligaron a los evacuados
a huir, e incrementaron el peligro de enfermedades mortales.
Una réplica de magnitud 6.5 grados remeció Sumatra, al tiempo
que los trabajos de socorro cobraban fuerza: caravanas de elefantes para
transportar provisiones, dos mil millones de dólares en ayuda y
una vasta misión de rescate iniciada por las fuerzas armadas estadounidenses.
La cifra confirmada de muertos a raíz del terremoto que causó
las gigantescas olas de hace una semana superó los 125,000, pero
según la Organización de las Naciones Unidas ese número
llegará a los 150,000.
En un campamento de refugiados en el aeropuerto de Banda Aceh, cientos
de personas pasaron la noche bajo hojas de plástico.
Sin ayuda moriremos, aseguró Indra Syaputra. Vinimos
porque nos dijeron que había comida, pero son tonterías.
Apenas conseguí unos paquetes de fideos.
Las lluvias que caían sobre la ciudad sembrada de cadáveres
generaban condiciones propicias para el cólera y otras enfermedades
transmitidas por el agua. Las cajas de alimentos en el aeropuerto absorbían
agua y dificultaban la tarea.
Supervivencia
La Cruz Roja indonesia en Banda Aceh desenterró a un sobreviviente
de las ruinas de una casa donde se encontraba enterrado desde el día
del tsunami. Los rescatistas escucharon los gritos de Ichsan Azmil.
En las remotas islas indias de Andaman y Nicobar, una mujer que alcanzó
a salvarse de las olas dio a luz en un bosque donde se había refugiado.
Llamó a su hijo Tsunami.
En el oriente de Sri Lanka, inundaciones repentinas obligaron a evacuar
a unas dos mil personas ya desplazadas por un tsunami que mató
a casi 29,000 personas.
Además de los muertos, se calcula que hay unas 5 millones de personas
sin techo. La búsqueda de seres queridos continuaba, ya que los
desaparecidos se contaban por decenas de miles. Entre éstos hay
3,500 suecos, mil alemanes y centenares de escandinavos, italianos y belgas.
Más ayuda
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, anunció que viajará
a Indonesia, la nación más afectada, donde la cifra de víctimas
se acercaba a cien mil, según las autoridades. Annan asistirá
a una conferencia sobre la organización de la ayuda en Yakarta
el jueves próximo.
Nos lamentamos, lloramos, nuestros corazones se desgarran al ver
miles de víctimas tiradas por todas partes, dijo el presidente
indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, al recorrer la isla de Sumatra.
El primer ministro japonés Junichiro Koizumi prometió ayuda
por valor de 500 millones de dólares, que se sumó a los
350 millones prometidos en la víspera por el presidente estadounidense
George W. Bush.
Pero las cifras en dólares eran apenas una abstracción para
los refugiados.

|