elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Sismos e inundaciones aumentan tribulaciones

La furia de la naturaleza. Evacuan más poblados, la ayuda aún no es suficiente y hay más cadáveres sin sepultar. crece amenaza de epidemias
 

Publicada 2 de enero 2005 , El Diario de Hoy

Agencias internacionales
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Luego de la devastación provocada por las marejadas, las lluvias torrenciales acentuaron ayer los padecimientos de las zonas afectadas por el maremoto con inundaciones en Sri Lanka que obligaron a los evacuados a huir, e incrementaron el peligro de enfermedades mortales.

Una réplica de magnitud 6.5 grados remeció Sumatra, al tiempo que los trabajos de socorro cobraban fuerza: caravanas de elefantes para transportar provisiones, dos mil millones de dólares en ayuda y una vasta misión de rescate iniciada por las fuerzas armadas estadounidenses.

La cifra confirmada de muertos a raíz del terremoto que causó las gigantescas olas de hace una semana superó los 125,000, pero según la Organización de las Naciones Unidas ese número llegará a los 150,000.

En un campamento de refugiados en el aeropuerto de Banda Aceh, cientos de personas pasaron la noche bajo hojas de plástico.

“Sin ayuda moriremos”, aseguró Indra Syaputra. “Vinimos porque nos dijeron que había comida, pero son tonterías. Apenas conseguí unos paquetes de fideos”.

Las lluvias que caían sobre la ciudad sembrada de cadáveres generaban condiciones propicias para el cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua. Las cajas de alimentos en el aeropuerto absorbían agua y dificultaban la tarea.

Supervivencia

La Cruz Roja indonesia en Banda Aceh desenterró a un sobreviviente de las ruinas de una casa donde se encontraba enterrado desde el día del tsunami. Los rescatistas escucharon los gritos de Ichsan Azmil.

En las remotas islas indias de Andaman y Nicobar, una mujer que alcanzó a salvarse de las olas dio a luz en un bosque donde se había refugiado. Llamó a su hijo “Tsunami”.

En el oriente de Sri Lanka, inundaciones repentinas obligaron a evacuar a unas dos mil personas ya desplazadas por un tsunami que mató a casi 29,000 personas.

Además de los muertos, se calcula que hay unas 5 millones de personas sin techo. La búsqueda de seres queridos continuaba, ya que los desaparecidos se contaban por decenas de miles. Entre éstos hay 3,500 suecos, mil alemanes y centenares de escandinavos, italianos y belgas.

Más ayuda

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, anunció que viajará a Indonesia, la nación más afectada, donde la cifra de víctimas se acercaba a cien mil, según las autoridades. Annan asistirá a una conferencia sobre la organización de la ayuda en Yakarta el jueves próximo.
“Nos lamentamos, lloramos, nuestros corazones se desgarran al ver miles de víctimas tiradas por todas partes”, dijo el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, al recorrer la isla de Sumatra.

El primer ministro japonés Junichiro Koizumi prometió ayuda por valor de 500 millones de dólares, que se sumó a los 350 millones prometidos en la víspera por el presidente estadounidense George W. Bush.
Pero las cifras en dólares eran apenas una abstracción para los refugiados.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




elsalvador.com WWW