En estas páginas, estimado lector, se resume
lo más importante de los sucesos del año que finaliza,
tanto de lo acontecido en nuestro país, como lo que conmovió,
alegró e interesó al mundo.
El hecho más importante para los salvadoreños fue
el triunfo en las elecciones presidenciales de Tony Saca, la cuarta
victoria de ARENA. A nivel mundial, la victoria de George Bush
asegura continuidad a la política estadounidense de reforma
económica interna y lucha contra el terrorismo.
Hay horrores, como la guerra de exterminio étnico en Sudán,
que apenas ocupan la atención de Hispanoamérica,
región sacudida por sus propios problemas y amenazas.
A esto se agrega el incremento del terrorismo en el Medio Oriente
con sus coches bomba y decapitaciones, los atentados de Madrid
y la elección de Rodríguez Zapatero como consecuencia,
un gobierno que se perfila como incapaz y demagógico. El
peor de los horrores se produjo en Beslán, Rusia, donde
más de trescientos niños y adultos fueron muertos
por terroristas chechenios.
El mundo se felicita por la instauración del primer gobierno
electo democráticamente en Afganistán, contempla
asombrado el surgimiento de China continental como la segunda
potencia económica del mundo y ve con optimismo la entrada
de casi una veintena de países en el Mercado Común
Europeo.
América sigue plagada por regímenes populistas,
en parte como efecto del dinero venezolano, proceso que se consolidó
a través de un fraude electoral, avalado a su vez por Jimmy
Carter, partero de guerras y genocidios.
El crecimiento del país se estancó durante los primeros
meses de este año, principalmente debido a la incertidumbre
generada por las elecciones y la tardía aprobación
del presupuesto.
Pero el nuevo año se recibe con una cautelosa medida de
optimismo, tanto por la activa presencia de Tony Saca en la vida
pública, como por la esperada aprobación del TLC.
Las amenazas y agresiones contra la democracia y libertades ciudadanas
fundamentales continúan.
Durante el año hubo marchas violentas y tumultos urbanos
instigados por los efemelenistas y sus bandas de choque.
Al final aparecen movimientos sociales que la PNC
prácticamente identifica como grupos paraterroristas que
pretenden revivir los desórdenes y el terror de la Década
de los Setenta.
Cada año nos trae asombrosos avances en tecnología,
medicina y ciencia. Las sondas espaciales continúan aclarando
misterios y planteando nuevos enigmas.
El mundo se interconecta y une en proyectos y acciones comunes.
Esperamos, querido lector, que el nuevo año le traiga felicidad
y ventura .