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Moderno. La nueva terminal marítima tendrá un frente
de atraque de 560 metros. Su construcción tardará
tres años. Fotos EDH
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Wilfredo Moreno
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Siete años después de que surgiera la idea de reactivar
el puerto de Cutuco, en La Unión, el proyecto está por ser
una realidad.
Han sido años en los que el plan ha atravesado por altas y bajas,
e incluso hubo un momento, tal como lo publicó El Diario de Hoy
el 25 de enero de 2000, en el que peligró su ejecución.
La iniciativa de construir una nueva terminal donde antes funcionó
el puerto de Cutuco surgió durante la gestión del Presidente
Armando Calderón Sol.
Flores
mostró apoyo al plan
- El mandatario anunció el 1 de abril de 2000 que destinaría
$112 millones para el desarrollo de los 14 municipios de La Unión.
- Parte de esos recursos irían destinados para el nuevo puerto.
- Por ese entonces, el costo inicial de la terminal portuaria era
de alrededor de $94 millones.
- No obstante, éste posteriormente fue elevado a $100 mills. |
El ex mandatario visitó Japón en 1997, donde
sostuvo un encuentro con autoridades estatales japonesas, las que le ofrecieron
apoyo financiero para reactivar el puerto de Cutuco, el cual dejó
de operar en 1996.
Por ese entonces, CEPA contaba con un estudio de factibilidad que analizaba
el tipo de suelo, las mareas y el oleaje que existían en la zona.
Toma forma
En 1998, el empresario Miguel Ángel Salaverría, asume la
conducción de la autónoma.
Salaverría encabezó las primeras negociaciones para asegurar
el financiamiento del Banco de Cooperación Internacional de Japón
(JBIC) y el diseño de la nueva terminal.
El 13 de marzo de 1999, el embajador de Japón, Katsu Iwamoto, entregó
al presidente de CEPA, el informe final del estudio de factibilidad del
nuevo puerto.
Las negociaciones se suspenden en ese año, debido a que Japón
decide esperar la conformación del gabinete del electo presidente
Francisco Flores.
No obstante, el 2000 inicia con que el proyecto del puerto está
truncado, ya que el gobierno aún no se decide aceptar el ofrecimiento
financiero y técnico de Japón.
Ante eso, un ex diplomático japonés aseguró que las
prioridades de su país podrían cambiar en la medida que
transcurría el tiempo.
CEPA sostenía que la obra debía ser construida por el sector
privado, mientras que Japón que estaba dispuesta a financiarla,
reiteraba que el ejecutor debería ser el gobierno.
Después de las publicaciones de El Diario de Hoy, respecto del
peligro que corría el país de que la obra no se llevara
a cabo, el gobierno del Presidente Francisco Flores cambió su posición
con respecto al proyecto e incluso aceptó las condiciones japonesas.
El 26 de enero de 2000, el entonces presidente de la autónoma Ruy
César Miranda, envió una carta a El Diario de Hoy en la
que anunciaba que el gobierno tomó la decisión de
que el mencionado proyecto constituye la prioridad para el gobierno de
El Salvador, a la vez de llevar a cabo su ejecución con el apoyo
financiero y técnico del gobierno de Japón.
El crédito del JBIC y la licitación
El 26 de octubre de 2001, el JBIC y la ministra de Relaciones
Exteriores, María Eugenia Brizuela de Ávila, suscribieron
en Tokio (Japón), un préstamo por $90.9 millones, para la
construcción del puerto La Unión.
El empréstito fue aprobado y ratificado por la Asamblea el 24 de
noviembre de 2001.
Para el 31 de enero de 2002, Nippon Koei, presentó el prediseño
básico del proyecto. No obstante, el diseño final estuvo
listo el 15 de octubre de ese año.
El 12 de diciembre fue contratada Nippon Koei para supervisar los trabajos
de construcción.
Posteriormente, del 15 de noviembre de 2002 al 10 de octubre de 2003,
CEPA realiza la precalificación de las firmas constructoras.
Durante esta etapa, la autónoma se enfrenta de nuevo con las autoridades
japonesas, ya que solicitaba la participación de un consorcio español
y otro italiano. Japón exigió que sólo participaran
en la licitación tres consorcios liderados por empresas niponas.
El 16 de abril, los consorcios TOA Corporation/Jan De Nul, Penta Ocean/Hazama
y la compañía Wakachiku presentaron sus ofertas técnicas
y económicas.
El consorcio encabezado por TOA construirá el puerto por $132 millones.

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