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Mayoristas . La institución sugiere renovar la infraestructura
del mercado La Tiendona y abrir nuevos centros de mayoreo. Fotos
EDH
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El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Pagos atrasados y una
excesiva concentración del mercado de mayoreo son los principales
problemas que enfrentan los productores de frutas y hortalizas del país.
Para corregir dichas deficiencias, la Fundación Salvadoreña
para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) sugiere crear mecanismo
legales que ayuden al desarrollo de ambos sectores.
La institución propone implementar una serie de medidas que ayuden
a ordenar las transacciones. Entre ellas destaca la creación de
una ley que regule la comercialización, el replanteamiento del
funcionamiento del mercado La Tiendona y el fomento de iniciativas que
impulsen la asociatividad de los productores.
Orden
en el mercado
- Una Ley de Productos Agropecuarios y otras iniciativas para ordenar
la compra y venta de hortalizas permitiría los productores
trabajar con contratos.
- Se asegurará la compra al productor siempre y cuando este
cumpla con la calidad exigida.
- Con contratos los productores pueden recibir incentivos, por ejemplo:
semillas, capital de trabajo, préstamo de equipo y asistencia
técnica. |
Las iniciativas, señala el Informe de Desarrollo
Económico y Social 2004, darán más poder de negociación
a los productores ante los mayoristas y a su vez asegurarán la
competencia en igualdad de condiciones.
Amy Angel, gerente de la sección agrícola y medio ambiente
de Fusades, sostiene que la ausencia de claridad en las transacciones
es uno de los mayores impedimentos para la diversificación.
Muchas veces es la barrera más importante que los productores
tienen que superar para lograr una mayor rentabilidad, dijo Angel,
quien cree que normar el mercado solucionaría especialmente los
tiempos de pago.
Retrasos
Aseguró que en el sistema actual es común que los agricultores
entreguen su producto en consignación a los mayoristas. Sin embargo,
los pagos son efectivos entre seis y nueve meses después de la
venta.
Existe potencial para maltrato, para un pago muy atrasado. Recibir
el dinero en 60 ó 90 días después de la entrega es
lo normal para un producto perecedero, cuando éste se vende en
dos o tres días, dijo Angel.
El problema, en menor escala, también se da en negocios como los
supermercados, un segmento que cada vez maneja una porción mayor
de frutas y hortalizas.
Según las estadísticas que tenemos, ellos (los supermercados)
están manejando el 30% de las frutas y hortalizas que se comercializan
localmente, aseguró Angel.
La analista considera que por esa razón son importantes, pero su
operación también ofrece riesgos.
Es un mercado que a los productores les interesa porque puede pagar
bien cuando uno puede entrar, pero tiene un costo financiero muy grande,
dijo.
Sugerimos que se elabore una ley para proteger legalmente a los
productores en la comercialización de productos perecederos,
agregó.
Dichas normativas ya existen en naciones como Estados Unidos y son analizadas
en Costa Rica.
La ley sanciona a los compradores mayoristas que no pagan la totalidad
de los productos, a los que lo rechazan sin justificación o falsean
la información, entre otros.
Reforma
El estudio de Fusades también señala la necesidad de reformar
el funcionamiento del mercado de mayoreo La Tiendona.
Es un mercado que tiene muchos problemas de logística, no
hay espacios adecuados para estacionamiento, señaló
Angel entre otro problemas.
Tiene problemas en la estructura del mismo mayoreo que no permiten
una libre competencia, existe mucha competencia desleal por parte de los
mayoristas. Para un productor, entrar a este mercado no es fácil,
consideró.
A eso se agrega la excesiva concentración de productos que el mercado
de mayoreo tiene.
Tenemos muchos casos de frutas y hortalizas donde la producción
va al mercado de La Tiendona y luego regresa al mercado municipal de la
localidad donde se produjo
uno puede buscar más eficiencia
con mayor vínculo entre los productores y su localidad, dijo
Angel, quien considera que al habilitar mercados regionales los costos
se reducirían.
La economista dijo que ya en el pasado se ha propuesto generar este cambio
e incluso se tienen estudios de factibilidad que están engavetados.
Consideró que pararelamente a estas iniciativas es necesario crear
eficientes mecanismos de difusión sobre las variaciones de los
precios del mercado, para orientar a los productores.
Existe potencial para el maltrato: recibir el
pago 60 ó 90 días después es lo normal actualmente.
Amy Angel
Fusades

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