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Epidemias les acechan

Crisis. el agua estancada y los cuerpos amenazan con empeorar la tragedia

Publicada 30 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Hedor. La pestilencia de los cadáveres se hace insoportable. Fotos EDH / AP

Agencias internacionales
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Los equipos internacionales de ayuda llegaron ayer a las áreas devastadas por el tsunami (olas gigantes) que azotó al sudeste asiático, en una carrera contra el tiempo para evitar la expansión de enfermedades en una de las mayores operaciones de asistencia humanitaria de la historia.

Equipos de ayuda de Japón, India, Israel, Rusia, Francia, Alemania y Taiwán trabajaban para restablecer el suministro de agua potable y mejorar las condiciones de salubridad.

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Muchas localidades costeras y lugares turísticos, convertidos en escenario de muerte y devastación, permanecían inaccesibles al equipamiento necesario para remover los escombros y trasladar a los cuerpos, que despiden un olor pestilente que torna al aire irrespirable.

Medida. Un ciudadano rocía desinfectante sobre los restos humanos. Fotos EDH / AP

Las enfermedades más posibles en los próximos días serán: “diarrea, problemas respiratorios y enfermedades relacionadas con la piel”, afirmó Edward Sy, voluntario de la Cruz Roja.

Un funcionario de la Organización Mundial de la Salud advirtió que las enfermedades generadas por el desastre podrían llegar a matar igual cantidad de personas que las que mató el maremoto.

El mayor peligro se corre en Aceh, el lugar más castigado por el terremoto y que contaba con una población de 4.5 millones de habitantes.

En la capital se ven cadáveres, muchos envueltos en plásticos de color azul, esparcidos por toda la ciudad y algunos llevan dos días abandonados en el suelo.
El ayuntamiento destinó tres hectáreas de tierra estatal para enterrar o incinerar a los muertos en fosas comunes, pero el trabajo desborda la capacidad del ejército.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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