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EDH
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Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Acompañado de funcionarios guatemaltecos, escoltados por varias
carropatrullas y con una carretera saturada de retenes policiales, ayer
regresó al país el viceministro de Obras Públicas,
Carlos Guerrero, asaltado el martes por seis sujetos cuando le faltaban
40 kilómetros para llegar a la ciudad de Guatemala.
Estoy vivo de puro milagro, dijo ayer el funcionario al relatar
que por lo menos diez disparos de alto calibre impactaron el auto en que
se conducía.
Según Guerrero, serían como las 6.00 de la tarde cuando
se detuvo en un hotel en la población de Los Esclavos, kilómetro
67 de la carretera Interamericana hacia Guatemala, para tomarse una gaseosa,
para lo cual no se demoró ni cinco minutos. Le acompañaba
su motorista.
Después de reanudar la marcha, en el kilómetro 40, un pick
up grande doble cabina, tipo americano, al parecer Dodge Ram o similar,
lo golpeó para que se detuviera. Guerrero le dijo al motorista
que no parara.
Al ver que no se detenían, los asaltantes comenzaron a disparar
al aire. Esto hizo que el carro del funcionario se encunetara, pero seguía
en marcha. Fue entonces que los delincuentes dispararon directamente al
auto, asestándole diez balazos. Impactados y rodando sobre la cuneta,
les fue imposible avanzar más y se detuvieron.
Los sujetos los encañonaron: dos de ellos abordaron el auto del
salvadoreño, uno se puso al volante y el otro los llevaba encañonados
en el asiento trasero, regresando hacia el oriente.
Como en casos anteriores, le preguntaban dónde llevaba las armas,
a la vez que les golpeaban la cara y les repetían que los matarían.
Al llegar al kilómetro 44, los sujetos se desviaron sobre una calle
polvosa donde los maniataron, los golpearon y los desvalijaron.
Al retirarse, los individuos les aventaron las llaves y les advirtieron
de que no se soltaran hasta después de media hora. Luego los dos
sujetos se marcharon.
En cuanto pudo, Guerrero se soltó y buscó las llaves del
auto. Así fue como encontró un celular suyo que al percatarse
del asalto logró esconder dentro del carro.
Con el teléfono logró comunicarse con Ricardo Menesses,
director de la policía salvadoreña, y le relató la
tragedia. El jefe policial coordinó entonces con su homólogo
guatemalteco para socorrer al viceministro.
Minutos después, fue escoltado hacia la población de Barberena,
departamento de Santa Rosa.
No volverá
Mientras esta situación no cambie no volveré a Guatemala.
Es más, yo le haría la recomendación a la población
de que es un riesgo latente viajar mientras esto no cambie, advirtió
el funcionario salvadoreño.
Guerrero afirmó que seguramente el gobierno de El Salvador le pedirá
a Guatemala que llegue al fondo del problema de los asaltos a salvadoreños
en carretera.
Para el funcionario, no bastan los retenes policiales, que sí los
hay, sino que se debe capturar a los delincuentes y depurar las fuerzas
policiales y militares que han sido señaladas de complicidad con
las bandas.
El viceministro aclaró que no se trata de un pleito entre países
hermanos.
Tenemos mucho en común y nos queremos mucho. El asunto es
trabajar juntos para acabar con este problema que radica en Guatemala,
aseguró Guerrero.

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