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| Festejaron. Los residentes de Antiguo Cuscatlán
finalizaron sus fiestas patronales con quema de pólvora y corridas
de toritos pintos.Foto EDH |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Bajo la mirada curiosa de la esfinge del indio Atlacatl, un cielo oscuro
se inundó de destellos por más de dos horas, iluminando
los rostros de casi cinco mil personas en Antiguo Cuscatlán.
Entre las corridas de cerca de 20 toritos pintos, el ponche y los elotes
locos, las familias se deleitaron con un escenario atiborrado de entusiasmo
y aplausos, el pasado 28 de diciembre, en el cierre de las fiestas patronales
de la ciudad, en honor de los Santos Niños Inocentes.
Los visitantes gozaron de largas persecuciones por parte de los toritos,
los cuales lanzaban chispas al explotar los cohetes que llevaban por dentro,
sin importarles el riesgo de una quemadura.
Desde las 8:00 p.m. hasta las 11:00 de la noche, el frío fue opacado
por el intenso calor humano que se sentía en el lugar, mientras
los más pequeños miraban con asombro el revolotear de las
vívidas luces de colores que se desprendían poco a poco
de las dos torres, que dieron el punto final a los festejos del municipio.
Elementos de la Policía Nacional Civil (PNC), del Cuerpo de Agentes
Municipales (CAM), Bomberos y Comandos de Salvamento pusieron su máximo
esfuerzo por prevenir y atender las emergencias.
Sólo un incidente cambió el panorama, ya que dos niñas
resultaron con quemaduras leves al caerse una olla con aceite caliente.
Al respecto, la alcaldesa Milagro Navas refirió que en 2005 instalarán
barreras de protección a las ventas de comida, para que no ocurra
otro accidente de esa índole.

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