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| Dolor. Una señora llora al reconocer
a su hijo, quien era miembro de la guardia nacional. Foto
EDH/AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Unas 28 personas murieron en Bagdad la
noche del martes cuando rebeldes detonaron 750 kilos de explosivos dentro
de una casa que la policía estaba allanado, y muchas de las casas
aledañas quedaron también destruidas.
Los ataques esta semana a la policía iraquí y a otras fuerzas
de seguridad han cobrado decenas de vidas, lo que muchos ven como una
señal de que la insurgencia sunita, que recientemente recibió
el apoyo de Osama bin Laden, sigue siendo muy fuerte, a pesar de las ofensivas
militares estadounidenses que buscan garantizar las cruciales elecciones
del 30 de enero.
Boicot
a comicios
-Gran parte de la violencia parece estar encaminada a demostrar que
los insurgentes tienen todavía mucha fuerza, horas después
de que Bin Laden apoyara públicamente a Zarqawi
como el líder de la red Al Qaeda en Iraq y que declarara una
Guerra Santa contra Estados Unidos y las fuerzas iraquíes que
están tratando de defender las elecciones.
- Mientras, el
Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, exhortó ayer
a mantener firme la fecha de
los comicios. |
El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, expresó
que el mensaje de audio de Bin Laden subraya la importancia de elecciones,
que calificó como un reflejo del deseo del pueblo iraquí
de alcanzar democracia y libertad, en contra de la negra visión
de los radicales, que prefieren la opresión y el baño
de sangre.
Combates a rebeldes
Mientras tanto, en la norteña ciudad de Mosul tropas de Estados
Unidos se enfrentaron con insurgentes luego que un camión que transportaba
gasolina y que era conducido por un rebelde estalló cerca de un
enclave estadounidense en el sur de la ciudad, dijeron testigos.
Estados Unidos afirmó que 25 rebeldes habían muerto y que
aviones de combate estuvieron sobrevolando la zona.
Testigos en Mosul dijeron que el enfrentamiento comenzó cuando
un atacante suicida hizo estallar un camión de combustible fuera
de una casa que había sido ocupada la semana pasada por tropas
estadounidenses.
Alrededor de 50 insurgentes atacaron el puesto de combate norteamericano
con fusiles de asalto y granadas.