|
Salomón Ayala
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Irónicamente, uno de los departamentos con índices más
bajos de delincuencia y asesinatos es el que tiene más casos de
violencia intrafamiliar y suicidios en el país.
Según los resultados que un estudio del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) hizo recientemente a nivel departamental,
los índices de violencia familiar se han incrementado y al mismo
tiempo el número de personas que ha tomado la decisión de
quitarse la vida.
La jueza de Familia en Chalatenango, Carmen Elena Molina, manifestó
que, según los datos estadísticos, en los primeros nueve
meses del año al menos 62 personas, en su mayoría jóvenes,
se suicidaron.
Abuso
Las violaciones, la violencia intrafamiliar o verse envuelto en situaciones
en que las víctimas no encuentran una salida, les lleva a niveles
depresivos tales que por sus cabezas pasa constantemente la idea de muerte,
esto las inpulsa a cometer suicidio explican titulares del Juzgado de
Familia. Ellos aseguran que los casos en Chalatenango son más que
en otras partes del país.
Patricia, una niña de 14 años, llegó a vivir con
su tía Maribel luego de haber dejado a sus padres, allí
conoció a Francisco, un poco mayor que ella, los muchachos iniciaron
una relación y empezaron a vivir juntos.
Luego de cuatro años Patricia quedó embarazada y el trato
de Francisco hacia ella cambió, le maltrataba psicológicamente
y físicamente. La muchacha, asustada, dejó el hogar y regresó
a la casa de sus padres llevándose con ella a su niña recién
nacida.
Francisco continuó acosando a Patricia de tal forma que ella intentó
suicidarse en dos ocasiones. Los Juzgados de Familia tomaron el caso cuando
Patricia amenazó que la siguiente vez mataría a su hija
y luego se quitaría la vida ella.
Afortunadamente se logró solucionar el problema brindándole
atención psicológica a las tres personas involucradas,
explicó la Jueza Molina.
Agregó que en algunos de los casos de violación registrados,
las pequeñas no sólo han sido abusadas por sus padres y
padrastros sino también por sus hermanos, que siguen el mismo patrón
de conducta que sus progenitores. Los hijos desarrollan una conducta
similar a la de los padres que revictimiza a la menor,
dijo. Estas situaciones llevan a la mujer, niña o adolescente a
una depresión extrema, aseveró.
Se dan las cosas más inverosímiles como que un bebé
de seis meses de edad sufra la fractura de cuatro de sus costillas porque
el propio padre le golpeó cuando intentaba pegarle a la madre del
niño, dijo la psicóloga Nora Concepción Zepeda,
del Juzgado de Familia.
La profesional comentó además el caso de un anciano que
vivía con su madre, pero al morir la señora, sus hermanas
llegaron a buscarle al Tribunal asegurando que ellas le cuidarían.
Nosotros tememos por la salud del señor, el padece insuficiencia
renal, tenemos la sospecha de que la familia no le da la atención
médica debida ya que esperan que el señor muera para heredar
las tierras propiedad del anciano comentó la psicóloga.
Los hijos asumen una conducta similar a la que ven
en sus padres. Esto da origen a que los niños o adolescentes sufran
de serias depresiones
Crisis que se vuelve semillero de pandilleros
Según un estudio realizado por el Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia (Unicef ) acerca del fenómeno
de las pandillas en El Salvador, un buen porcentaje de miembros de las
bandas ha sido víctima ya sea de la violencia familiar, abuso sexual
o maltrato en sus hogares.
 |
Según la funcionaria de familia, Carmen Elena Molina,
estos niños habrían podido ser rescatados de haber existido
una denuncia a tiempo.
El informe reza que ocho de cada diez pandilleros en las edades promedio
de 17 años, proviene de un hogar en el que se registra violencia
intrafamiliar, además cita que siete de cada diez pandilleros no
lograron identificar un modelo positivo a seguir entre los miembros de
su familia.
Detalló que el juzgado cuenta con una escuela para padres y una
escuela para adolescentes.
El juzgado está conectado con varias instituciones de ayuda
con especialistas en el tema aseguró.
Una de estas organizaciones es Gente Joven de Plan El Salvador, que trabaja
para que las víctimas canalicen sus actividades en forma positiva,
los beneficiarios de este programa son niños y niñas abusados
sexualmente, que han recibido maltrato físico, abandono o maltrato
psicológico por parte de sus padres. El 94 por ciento de los casos
de violencia intrafamiliar los protagonizan hombres.
Un menor que sea violentado se convierte luego en agresor, no solamente
en su grupo familiar sino que contra toda la sociedad salvadoreña
aseguró Molina.

|