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Palabras
Morir en otro sueño
Cuando muere nuestro sueño, morimos con él. Como muere la
tarde cuando muere el sol y como muere un pajarillo cuando muere la ilusión.
Tan caro resulta el precio de una estrella...
Publicada 30 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
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Carlos
Balaguer
El
Diario de Hoy
pintorbalaguer@hotmail.com
El
despertar destroza el cristal de los sueños y los hace desaparecer.
Así la desnuda realidad del mundo destroza en ti las ilusiones,
que son el dulce engaño de tu corazón. Empero, que se rompa
la más amada ilusión, no implica que también lo mismo
ocurra con tu corazón. Procura que ningún golpe de la vida
rompiendo ilusiones alcance la frágil ánfora
de tu corazón de alabastro, de tu ser interior. Que nada alcance
su fuego sagrado ni la paz del santuario.
El dulce delirio muere cuando muere el alba y el radiante sol descubre
la desnuda realidad. Es entonces en ese nuevo despertar que debemos intentar
vivir, después del desengaño. Esta vez soñar, pero
con los ojos abiertos, para volver realidad el proyecto, el sueño
y el anhelo. Porque sueño también es delirio,
quimera, deseo y fantasía...
Vivir por un sueño y morir en otro sueño, es la condena
que lleva el corazón humano. Cuando muere lo que amamos, morimos
con él; si ríe, reímos juntos; si llora, lloramos
en su hombro. Igualmente si sueña, soñamos en sus brazos;
si cuenta estrellas en la noche clara, también nosotros contamos
estrellas y buscamos la luz de Orión, como buscando un sol que
alguna vez perdimos...

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