|
Leyre Ventas
El Diario de Hoy
lventas@elsalvador.com
La avanzada madrugada de la noche del 31 se llena de buenas intenciones
para el año que llegó. El ritual se repite cada Nochevieja
y, por peso en la conciencia, las promesas suelen estar relacionadas con
las que en los pasados 365 días no se pudieron cumplir.
Tras los excesos navideños de banquetes y parrandas, colmo del
sedentarismo, se pretende comenzar enero con hábitos saludables.
Las dificultades llegan más adelante, cuando la rutina opaca los
recuerdos fiesteros y los arrepentimientos son menos.
Para que esta vez la salud agradezca los juramentos que no murieron como
palabras, siga los consejos que se presentan a continuación.
Tomaré
agua con insistencia
El agua compone cerca del 60 por ciento del cuerpo humano,
por lo que ingerir una cantidad adecuada al día es una condición
básica que favorece la salud.
El incoloro líquido posee propiedades físicas y químicas,
que hacen de esta simple molécula el medio ideal para el transporte
de sustancias. Por eso, el agua es fundamental en los procesos de digestión,
absorción y distribución de nutrientes, lo mismo que en
el desecho de elementos tóxicos.
Además, protege: es el medio ideal para controlar la temperatura,
ayuda a mantener los niveles adecuados de acidez del cuerpo y probablemente
juegue un papel fundamental en los procesos de envejecimiento.
En condiciones normales y con una función del riñón
adecuada, una persona promedio elimina 500 mililitros de agua como orina,
600 mililitros como vapor de éste por los pulmones durante la respiración,
200 mililitros en el sudor (dependiendo de las condiciones climáticas
y actividad física) y 150 mililitros por la materia fecal.
Para mantener el balance y compensar estas pérdidas se requiere
tomar no menos de 1,450 mililitros del vital líquido diariamente;
casi un litro y medio. La comida sólida contiene por sí
misma un alto porcentaje de agua, por lo que alrededor de cinco vasos
diarios adicionales aseguran que la cantidad sea la necesaria.
Una deficiencia en el consumo produce síntomas
como dolor de cabeza, fatiga, cambios en el humor, calambres y dolores
musculares. Éstos se pueden presentar en estados de deshidratación
crónica, cuando la ingesta de agua es menor de 700 mililitros
diarios (menos de 3 vasos de agua al día), por un tiempo que pueden
ser días o semanas.
Son también frecuentes espasmos musculares, adormecimientos, alteraciones
en la visión, dificultades para tragar y, en casos severos de deshidratación,
delirio, ataques cardiacos e incluso la muerte.
No
me olvidaré de los chequeos médicos
Acudir a la consulta médica no hace daño a nadie; todo
lo contrario. Ángel Duarte, doctor en medicina general del Hospital
Bloom, recuerda que chequearse a tiempo ayuda a prevenir males.
Las vacunas son, por razón de ser, las primeras de la lista: contra
la difteria, el tetanos, la poliomielitis, meningitis, hepatitis A y B,
varicela, el neumococo, la influenza o gripe, las paperas, la rubéola,
el sarampión, etc. Algunas son anuales, otras necesitan refuerzo
cada cierto tiempo.
El análisis de heces avisa de la existencia de parásitos.
Un hemograma y un examen general de orina al año es obligado. También
medir la presión arterial en adolescentes y adultos.
Los niños deben ser evaluados por el odontólogo anualmente,
así como por el oftalmólogo antes de comenzar el curso.
Si se detecta algún problema de lenguaje, lo primero es acudir
al otorrino.
Cuando la tos es recurrente, es recomendable someterse a una prueba de
tuberculina.
Para descartar estados de subnutrición, obesidad en el peso y la
talla del individuo deben ser acordes.
Dejaré
de fumar definitivamente
Manuales para dejar de fumar y asociaciones contra el cáncer
de pulmón aseguran que dejar el tabaco significa vivir más
años, reducir las posibilidades de sufrir un ataque al corazón
o una embolia, favorecer la salud de aquellos que rodean al vicioso y
ahorrar dinero.
Tomar la decisión es más fácil que llevarla a cabo.
A la fuerza de voluntad le siguen estos pasos:
1. Fijar una fecha.
2. Cambiar de ambiente.
3. Desechar los cigarrillos y ceniceros de la casa, el automóvil
y el lugar de trabajo.
4. No permitir que nadie fume en la casa, y comunicar a familiares, amigos
y compañeros de empleo la decisión, y solicitarles colaboración
(que no fumen al rededor o dejen cigarrillos a la vista).
5. Matar las ganas de fumar con otro entretenimiento.
6. Al principio cambiar de rutina: sustituir el café por el té,
beber mucha agua y menos alcohol.
Si la tentación es demasiado grande, existen recetas homeopáticas,
parches, inhaladores y gomas de mascar de nicotina u otros medicamentos
que ayudan a dejar el vicio. Se debe consultar a los especialistas.
Lograré
y mantendré mi peso ideal
Ese debe ser, según la nutricionista María Thelma Escobar
de Díaz, el propósito principal de una dieta combinada con
ejercicio: eliminar las libras que sobran y mantenerse.
La experta sugiere que se evalúe si es el hambre desmedida la que
le lleva a ingerir tanto, los ineludibles eventos sociales a los que acude
con frecuencia, organizados siempre en torno a la comida y bebida, o una
débil fuerza de voluntad. Adelgazar y mantenerse delgado
dependen exclusivamente de uno mismo, y los logros son proporcionales
al esfuerzo, sentencia.
Hay que preparar mentalmente el plan de acción: comer mínimas
cantidades en reuniones donde se ofrecen muchas boquitas y golosinas,
o sencillamente decir no gracias. Si se acepta beber algo,
se debe beber despacio, así no volverán a llenar el vaso.
La clave está en escoger el método adecuado (una dieta balanceada,
adaptada a su forma de comer y preparar los alimentos), y olvidarse de
tratamientos dudosos que, aguantando hambre, ofrecen reducciones relámpago.
Antes que nada, hay que deshacerse de lo adquirido estos días de
excesos.
Las 350 calorías de la ración de pavo con salsa de Nochevieja
se queman caminando vigorosamente durante 90 minutos (quemará 300)
y un con un cuarto de hora paseando por la colonia (eliminará las
50 restantes). Trotar media hora iguala los resultados.
La hora de baile de la parranda del 31 acabará con las 400 calorías
de las 4 copas de vino que empujaron al pavo de la cena.
Si se concentran las esperanzas en el partido de fútbol del primero
de enero, habrá que esforzarse por sudar durante hora y media para
eliminar los vestigios que las cinco cervezas dejaron a modo de 800 calorías.
La bicicleta reduce el tiempo de la quema a una hora.
Pasadas las fechas navideñas, mantener la conciencia y ser constante
con el ejercicio hará que los gramos de más nunca se vayan
a adherir.

|