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Atienden parto bajo el puente Agua Caliente
Con la ayuda de miembros de Cruz Azul, una indigente
dio a luz un varón
Publicada 28 de diciembre 2004, El Diario de Hoy
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Ronald Jovel
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
No nació precisamente en un pesebre, pero las vicisitudes de
la siguiente historia recuerdan a los textos bíblicos. Socorristas
de Cruz Azul Salvadoreña ayudaron a una mujer indigente a dar a
luz a su vástago sobre un viejo colchón y bajo el puente
Agua Caliente, en Soyapango, a las 04:10 de la madrugada del 25 de diciembre.
Según el técnico de emergencia de la institución,
Melvin Eduardo González, quien atendió el parto, recibieron
una llamada anónima faltando minutos para las cuatro y se desplazaron
al lugar, donde se encontraba la mujer.
Cuando llegamos ya estaba coronando, la cabecita del niño
ya venía para afuera y no nos daba tiempo de trasladarla a un hospital;
tomamos la decisión y la asistimos en el instante, explicó
González.
La mujer, quien sólo se identificó con el cuerpo de socorro
como Rina Echeverría Alas, de aproximadamente 26 años, dio
a luz a un varón, que vino al mundo sin aparentes complicaciones.
El parto fue normal, le cortamos el cordón umbilical, luego
esperamos a que saliera la placenta, le succionamos la nariz, boca y orejas
para evitar infecciones, manifestó el técnico de emergencia.
El socorrista explicó que, por su apariencia (vestida con harapos
y el pelo desaliñado), la mujer mora en la calle. A la joven tampoco
se le encontró documento alguno ni dio residencia de algún
pariente.
Luego del parto, fue trasladada por Cruz Azul al hospital de Maternidad;
sin embargo, cuando se intentó contactar a la mujer en ese centro
no se encontró registro alguno de su ingreso o paradero.
En sus 30 años de servicio, Melvin Eduardo González asegura
que ha atendido más de un centenar de alumbramientos, pero nunca
uno en esas condiciones, como el que tuvo que asistir en Navidad.
Ayudar a que un bebé venga al mundo es algo hermoso, a mí
me ha tocado atender diversidad de casos, niños con el cordón
umbilical al cuello, pero nunca uno bajo un puente, aseveró
González.

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