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Nombre: Oscar Castaneda.
Edad: Seis años.
Lugar: Ciudad Delgado.
Lesión: Presenta heridas en la mano derecha por la explosión
de un mortero sin mecha durante la celebración de Navidad.
Fotos EDH
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Ivette Amaya
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los niños con lesiones provocadas por la quema de pólvora
continúan llegando a la emergencia del hospital Bloom. A lo largo
del fin de semana, el centro pediátrico atendió a, por lo
menos, seis menores con este tipo de quemaduras.
Jóvenes, niños y hasta bebés. Es el caso de Adriana
Alejandra Quintanilla, de un año y 11 meses procedente del cantón
Mariona de Cuscatancingo, quien resultó con quemaduras en la parte
derecha de su cuello y su oreja.
Es que le agarró fuego el suéter porque le saltó
una chispa de silbador en la ropa, manifestó Fernando Jiménez,
tío de la paciente.
Según Carlos Alvarenga, director de turno del Bloom, con estos
casos suman ya 38 niños atendidos desde noviembre pasado por esta
causa. Las lesiones van desde heridas superficiales hasta la pérdida
de algún miembro.
A José Ángel Ramos, de seis años y residente en Ciudad
Delgado, un mortero le explotó en su mano derecha lo que cercenó
la punta de su dedo índice.
Otras lesiones imposibilitan la independencia del menor, como la quemadura
en ambas manos sufrida por Byron Valladares, de siete años de Soyapango,
a quien unos compañeros le encendieron la pólvora que sacaron
de unos cohetes antes de que retirara sus manos.
Otra tragedia es la de Adán Elías Cruz, de cinco años,
quien tiene quemaduras en ambas piernas por el impacto de un mortero.
Además, el menor se fracturó la pierna izquierda al caerse
tras el susto de la explosión.

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