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| Fosas comunes. Para evitar que se propaguen las
epidemias, las autoridades han ordenado la sepultura colectiva de
los fallecidos a causa de la gran tragedia. Foto
EDH / AP |
Agencias internacionales
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Inmersos en una profunda conmoción y dolor, millares de familias
comenzaron a sepultar ayer en tumbas colectivas a las víctimas
del potente maremoto, o tsunami, que golpeó el domingo las playas
y costas de importantes centros turísticos en Asia, y que causó
la muerte de más de 23,000 personas y dejando sin hogar a cientos
de miles.
La mayoría de las víctimas era de la India, Indonesia, Sri
Lanka, Tailandia, Malasia y las Islas Maldivas, pero varios centenares
de turistas no eran originarios de la zona y habían viajado a esas
playas a pasar las fiestas de Navidad en el sol, en la época más
ocupada del año para el turismo de la región .
Los equipos de rescate apilaron ayer cadáveres en las costas del
sur de Asia el lunes, luego de que el más fuerte terremoto en cuatro
décadas enviara desde las costas de Indonesia una serie de devastadoras
olas sísmicas que dejaron más de 23,000 muertos, más
de la mitad de ellos en Sri Lanka.
Las olas de hasta diez metros de alto barrieron con barcos y pescadores,
casas y automóviles, bañistas y buceadores, entre ellos
extranjeros que pasaban en el área las vacaciones navideñas.
El agua arrebató a una niña australiana de seis meses de
los brazos de su padre en la isla tailandesa de Fuket.
Desaparecidos
En esa nación se informó que entre los muertos, heridos
o desaparecidos hay ciudadanos de México y Chile, además
de Corea del Sur, Japón, Alemania, Sudáfrica, Hong Kong,
Gran Bretaña, Malasia, Rusia y Suecia.
Las olas partieron desde el epicentro del sismo a una velocidad de 800
kilómetros por hora antes de estrellarse sin advertencia alguna
contra las costas. Miles de personas están desaparecidas y varios
millones se quedaron sin hogar.
En Sri Lanka, el saldo de muertos llegó a una cifra preliminar
de 10,200, de acuerdo con fuentes militares y sitios que informan desde
las zonas dominadas por los rebeldes tamiles.
Indonesia e India informaron cada una de miles de muertos y Tailandia,
un centro del turismo de occidente, indicó que cientos de personas
estaban muertas y miles más desaparecidas. Se informó sobre
fallecimientos en Malasia, Mianmar y Bangladesh, así como la nación
africana de Somalia, a 4,800 kilómetros de distancia.
Las naciones más afectadas fueron Sri Lanka e Indonesia, con al
menos un millón de personas sin hogar y las autoridades temen que
se propaguen enfermedades como el cólera en medio de las aguas
estancadas.
El lunes, decenas de cuerpos en trajes de baño estaban tendidos
en las playas de Tailandia. Los pobladores de Indonesia recorrían
mientras tanto los restos de sus casas, entre el olor de cadáveres
pudriéndose, sin contar con suelo seco para sepultarlos.
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| En Tailandia. Un cadáver yace entre los
escombros de una zona costera.Foto EDH / AP |
La angustia
¿Qué puedo hacer? No sé dónde sepultar
a mi esposa e hijos, dijo Rayali, de 55 años, en la provincia
indonesia de Aceh.
Naves de guerra en Tailandia llegaron a los más remotos centros
vacacionales de la cadena de islas en busca de sobrevivientes, mientras
helicópteros de las fuerzas aéreas de Sri Lanka e India
llevaban medicinas y alimentos a las zonas afectadas.
Cerca de 200 personas fueron evacuadas de la devastada isla de Fi Fi,
una de las más populares entre los turistas occidentales en Tailandia.
El británico Jimmy Gorman, de 30 años, dijo haber visto
15 cadáveres en la isla, entre ellos los de cinco niños
y una mujer embarazada.
El terremoto ocurrió a las 6:58 a.m. (hora en Asia) del domingo
ante las costas occidentales de la isla Indonesia de Sumatra. Los tsunamis,
oleajes generados por los sismos en el mar, ocurrieron unas dos horas
y media después, sin advertencia alguna, en una clara mañana.
El Servicio Geológico de EE.UU. dijo que el sismo tuvo una magnitud
de 9.0, el más potente desde que uno de 9.2 sacudiera Alaska en
1964.
Una red internacional advierte contra la posibilidad de esos oleajes a
las naciones de la cuenca del Pacífico en Norteamérica,
Asia y Sudamérica, pero sistemas de ese tipo no existen en el Océano
Indico, lo que habría minimizado la tragedia.
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| Conmovedor. Un cadáver yace en medio del
océano.Foto EDH / AP |
Piden prevenir las epidemias
Enfermedades como la hepatitis, tifus y diarrea son en la actualidad
las amenazas más graves para las decenas de miles de sobrevivientes
del devastador maremoto que arrasó con varias regiones en el Océano
Indico, afirman agencias de ayuda internacional.
Un funcionario de las Naciones Unidas dijo que el organismo internacional
encara un desafío sin precedentes para llevar ayuda
a las víctimas de la gran muralla de agua que cobró la vida
de más de 23,000 personas en varios países de Asia.
La mayor amenaza para los sobrevivientes está en la propagación
de infecciones a través de la contaminación del agua potable
y de los cadáveres en estado de descomposición, aseguró
a periodistas Jamie McGoldrick, de la Oficina de Coordinación de
Asuntos Humanitarios de la ONU (Ocha, por sus siglas en inglés).
El coordinador de Ayuda de Emergencia de las Naciones Unidas, Jan Egeland,
advirtió en Nueva York que en unos días podrían surgir
epidemias de infecciones pulmonares e intestinales a menos que los departamentos
de sanidad de las naciones afectadas actúen con rapidez para evitarlo.
En Ginebra, la portavoz de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), Fadela Chaib, dijo a Reuters que era muy importante disponer en
la región de tabletas purificadoras de agua y de medicamentos contra
el paludismo, especialmente en las naciones más afectadas.
Cuando se destruyen los sistemas de agua (potable), como ocurre
casi siempre en desastres como estos, existe la amenaza inmediata de enfermedades
que se transmiten a través del agua (contaminada), como las diarreas,
el tifus y la hepatitis E, dijo Chaib.
Yvette Stevens, funcionaria de alto rango de la Ocha, en Ginebra, sostuvo
que un desastre que ha afectado a tantos países e islas no tenía
precedentes en la historia y que se necesita un esfuerzo mundial para
contrarrestar los daños derivados del arrasador tsunami.
La Ocha ha convocado a una reunión internacional el martes en Ginebra
para organizar un programa de ayuda conjunta.