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Parroquia es afectada por delincuencia

Santa Ana. Del templo hurtaron equipos de sonido y de la escuela se llevaron material de oficina. El temor impide denunciar. Cerca funciona una cantina que la alcaldía tolera

Publicada 28 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Vulnerable. En el centro escolar San Lorenzo, los ladrones aprovecharon falta de vigilancia. Fotos EDH/Wenceslao Martinez

Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


En noviembre fue robado el equipo de sonido del templo San Lorenzo, en la cabecera departamental.

Los fieles no se reponían de la indignación cuando el centro escolar que funciona anexo también fue saqueado. Los rateros se llevaron de ese sitio una máquina de escribir y mobiliario variado.

Es una zona afectada por vagos y rateros. Son muchos los residentes que se quejan de la delincuencia y de la falta de presencia policial. Pero admiten también, que nadie tiene valor de denunciar.

Quienes hurtan o exigen dinero, son vecinos y las personas honradas temen a las represalias que podrían originarse en caso de que los identifiquen ante la autoridades.

Da forma a un círculo vicioso que ya cruzó las paredes de la iglesia y la escuela. Muchos temen que haya nuevos saqueos o que alguna vez resulte una persona lesionada.

La parroquia San Lorenzo se encuentra en el sector norte de la ciudad. Contiguo está el centro escolar del mismo nombre. Poco más de 30 metros hay de ese sitio hasta un expendio de licor que según muchos, es el foco del problema.

Rateros

Los ebrios permanecen en el sitio, piden o exigen dinero a los transeúntes y, varios de ellos son acusados como rateros.

Para asaltar en el centro escolar, violentaron dos balcones. Igual sistema usaron cuando entraron al santuario a hurtar el equipo de sonido. En total, se estima que el valor de lo robado es un aproximado de 3 mil 500 dólares.

El sacerdote Óscar España, que en ese tiempo era el responsable de la parroquia, no denunció ninguno de los hechos a la PNC.

Ana Rodríguez, una fiel de la iglesia, expresa que no acusaron debido a que no tenían pruebas.

Recuerda que durante varios meses montaron una campaña para que el expendio fuera retirado del sitio, pero no fueron atendidos.

“No vivimos tranquilos por el miedo a que roben de nuevo aquí”
Óscar España
Párroco

“Es repudiable lo que hacen los rateros en el templo y otros sitios de la ciudad”
Julio Hernández
Ingeniero



Alcaldía debe buscar soluciones, según la PNC

Toda la responsabilidad en este caso recae a la municipalidad santaneca.

Un oficial de la PNC expresó que ellos han tenido conocimiento de los problemas, pero no han recibido denuncias de acciones delincuenciales. Los patrullajes que desarrollan les permiten establecer los problemas que ocasiona el expendio.

Protección. Los balcones no son suficiente protección .Fotos EDH

Pero en todo caso, la atribución de autorizar su funcionamiento es de la comuna, por lo que sugiere que el Cuerpo de Agentes Metropolitanos verifique la situación.

“No pueden instalar ventas de licor tan cerca de escuelas y templos”, comenta un vecino
A la fecha, la municipalidad no les ha atendido.

Por ser temporada de vacaciones ningún representante de la alcaldía se pronunció sobre el tema.

El comité de la iglesia San Lorenzo expondrá de nuevo la situación al Consejo Departamental de Autoridades para demandar una solución al problema.

“Ojalá que nos atiendan antes que haya nuevas pérdidas o que la sangre sea derramada“, piensa un poblador de la zona.

Los miembros del comité expresan que iniciarán las gestiones formales en cuanto empleados y funcionarios inicien sus labores en 2005. Confían en ser atendidos y que la solución a sus problemas sea pronta.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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