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| Vulnerable. En el centro escolar San Lorenzo,
los ladrones aprovecharon falta de vigilancia. Fotos
EDH/Wenceslao Martinez |
Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
En noviembre fue robado el equipo de sonido del templo San Lorenzo, en
la cabecera departamental.
Los fieles no se reponían de la indignación cuando el centro
escolar que funciona anexo también fue saqueado. Los rateros se
llevaron de ese sitio una máquina de escribir y mobiliario variado.
Es una zona afectada por vagos y rateros. Son muchos los residentes que
se quejan de la delincuencia y de la falta de presencia policial. Pero
admiten también, que nadie tiene valor de denunciar.
Quienes hurtan o exigen dinero, son vecinos y las personas honradas temen
a las represalias que podrían originarse en caso de que los identifiquen
ante la autoridades.
Da forma a un círculo vicioso que ya cruzó las paredes de
la iglesia y la escuela. Muchos temen que haya nuevos saqueos o que alguna
vez resulte una persona lesionada.
La parroquia San Lorenzo se encuentra en el sector norte de la ciudad.
Contiguo está el centro escolar del mismo nombre. Poco más
de 30 metros hay de ese sitio hasta un expendio de licor que según
muchos, es el foco del problema.
Rateros
Los ebrios permanecen en el sitio, piden o exigen dinero a los transeúntes
y, varios de ellos son acusados como rateros.
Para asaltar en el centro escolar, violentaron dos balcones. Igual sistema
usaron cuando entraron al santuario a hurtar el equipo de sonido. En total,
se estima que el valor de lo robado es un aproximado de 3 mil 500 dólares.
El sacerdote Óscar España, que en ese tiempo era el responsable
de la parroquia, no denunció ninguno de los hechos a la PNC.
Ana Rodríguez, una fiel de la iglesia, expresa que no acusaron
debido a que no tenían pruebas.
Recuerda que durante varios meses montaron una campaña para que
el expendio fuera retirado del sitio, pero no fueron atendidos.
No vivimos tranquilos por el miedo a que roben
de nuevo aquí
Óscar España
Párroco
Es repudiable lo que hacen los rateros en el
templo y otros sitios de la ciudad
Julio Hernández
Ingeniero
Alcaldía debe buscar soluciones, según la PNC
Toda la responsabilidad en este caso recae a la municipalidad
santaneca.
Un oficial de la PNC expresó que ellos han tenido conocimiento
de los problemas, pero no han recibido denuncias de acciones delincuenciales.
Los patrullajes que desarrollan les permiten establecer los problemas
que ocasiona el expendio.
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| Protección. Los balcones no son suficiente
protección .Fotos EDH |
Pero en todo caso, la atribución de autorizar su
funcionamiento es de la comuna, por lo que sugiere que el Cuerpo de Agentes
Metropolitanos verifique la situación.
No pueden instalar ventas de licor tan cerca de escuelas y templos,
comenta un vecino
A la fecha, la municipalidad no les ha atendido.
Por ser temporada de vacaciones ningún representante de la alcaldía
se pronunció sobre el tema.
El comité de la iglesia San Lorenzo expondrá de nuevo la
situación al Consejo Departamental de Autoridades para demandar
una solución al problema.
Ojalá que nos atiendan antes que haya nuevas pérdidas
o que la sangre sea derramada, piensa un poblador de la zona.
Los miembros del comité expresan que iniciarán las gestiones
formales en cuanto empleados y funcionarios inicien sus labores en 2005.
Confían en ser atendidos y que la solución a sus problemas
sea pronta.

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