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“El mar se lo llevó todo”

Horror. Millares de turistas gozaban en las playas de la zona cuando fueron sorprendidos por las murallas de agua

Publicada 27 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Devastación. El agua entró varios kilómetros en tierra firme. Fotos EDH

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Un francés que pasaba sus vacaciones en Sri Lanka vio cómo una inmensa marejada se llevaba a su nieta.

Uno de los numerosos relatos de horror de turistas europeos cuyo descanso en Asia se convirtió ayer en un golpe aterrador.

Philippe Gilbert recordó cómo se aferró a un árbol y mantuvo su respiración cuando una ola gigante golpeó al bungalow playero en el que se encontraba, en la población turística de Tangalle, en el sur de Sri Lanka.

Sin poder hacer nada, vio cómo desaparecía su nieta de cuatro años en medio de las oleadas provocadas por el terremoto de 8.9 grados de magnitud, el más poderoso de los últimos 40 años.

“En segundos, el mar se lo llevó todo. Fui totalmente arrastrado por una ola monstruosa que sacudió al bungalow”, declaró Gilbert en una entrevista telefónica difundida por el canal de televisión francés LCI. “Perdí a mi nieta”.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Francia confirmó dos muertos, incluyendo la niña y un empleado de la cadena de hoteles Club Med en la isla de Phuket, en Tailandia.

Desde Alemania a Francia, pasando por Suecia y Gran Bretaña, los gobiernos europeos trabajaban sin cesar para contar la cantidad de ciudadanos de sus países que creían habían muerto o desaparecido tras las gigantescas olas que azotaron a algunas de las playas más populares de Asia después de un potente terremoto.

Pérdidas materiales. Las enormes olas arrasaron con todo lo que encontraron a su paso. Fotos EDH

El caos desatado luego del desastre del domingo en la mañana impidió un conteo inmediato de las víctimas extranjeras, generando temor en sus países.

Se cree que miles de europeos pasaban sus vacaciones en las áreas afectadas por el desastre, incluyendo Sri Lanka, Tailandia y las islas Maldives.

“Zona de guerra”

Muchos lugares golpeados por el devastador sismo han quedado tan destruidos que parecen “zonas de guerra”, declararon ayer turistas británicos.

Nicola Barton, una peluquera de 33 años que reside en Surrey (en Londres), describió la situación en las islas Maldivas, país muy afectado por las altas mareas.

“Es horroroso. Hay tumbonas de las que se usan para tomar el sol flotando alrededor de la isla, sillas de los restaurantes y vasos rotos por todos sitios, bombillas...Es como una zona de guerra”, comentó Barton.

Afectados. Centenares de damnificados buscan abastecerse de agua potable en la India. Fotos EDH

Mientras, operadores turísticos cifraron ayer en “miles” el número de austríacos que se encuentran en el sudeste asiático en las zonas afectadas por el maremoto, algunos de los cuales también relataron los primeros momentos del cataclismo.

Kurt Jost se encontraba desayunando con su pareja en la terraza de un complejo turístico a unos veinte metros de la playa, en la isla tailandesa de Phuket, e instantes después se veía obligado a luchar para no ser arrastrado mar adentro.

Los operadores alemanes TUI y Thomas Cook están planificando enviar aviones a Tailandia, Sri Lanka y las islas Maldivas para facilitar el regreso de sus respectivos clientes.
TUI informó además de que ha cancelado los vuelos que tenía previsto realizar hoy, lo que ha afectado a unos 200 viajeros.

“En cuestión de segundos, teníamos el agua al cuello. Ni vimos ni escuchamos ninguna ola”
Kurt Jost
Turista austriaco en Tailandia

“La gente que buceaba fue arrastrada hasta la playa y quienes tomaban el sol quedaron cubiertos por el mar”.
Simon Clark
Fotógrafo británico en Maldivas

 

Restos. Barcos y automóviles quedaron esparcidos por las calles. Fotos EDH

Afectados. Varios turistas intentan comunicarse con sus familiares.
Dolo. Varias mujeres desconsoladas lloran por sus hijos. Los menores fueron arrastrados por las aguas. Zonas costeras. Las olas, de hasta diez metros de altura, alcanzaron a centenares de viviendas en toda la región.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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