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Asistencia. El dueño de un restaurante del vecino país
se muestra complacido de apoyar a las víctimas:
Si es de noche, les hemos dejado pernoctar en el restaurante.
No les cobramos
No compartimos estos casos. Los guatemaltecos queremos dar
otra imagen
Los delincuentes les atraviesan vehículos y disparan
para que se detengan Fotos EDH
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Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El propietario y empleados de un restaurante que está a medio
camino de la ruta entre la frontera Las Chinamas y Ciudad de Guatemala,
se han convertido en una especie de samaritanos para los salvadoreños
asaltados en ese trayecto.
Aunque por seguridad prefieren que no se les identifique a ellos ni al
establecimiento, estos guatemaltecos aseguran que desde hace tres años
han auxiliado a los connacionales afectados por ladrones en el solitario
tramo que une las localidades de Jalpatagua y Oratorio.
Llegan llorando, con crisis nerviosa, relatando los dramas sufridos.
Pero, conmueve más cuando vienen niños que se muestran aterrorizados
porque han encañonado a sus padres, dice el dueño
del establecimiento.
Menciona que las víctimas solicitan la facilitación de teléfono
para comunicarse a la capital vecina o a El Salvador, bloquear tarjetas
de crédito, cancelar reuniones de trabajo, demandar que los vayan
a recoger, prestar dinero para comer, abastecerse de combustible o apoyo
para pernoctar.
Les damos aliento por medio de algún tranquilizante, agua
y les decimos que no todos los guatemaltecos somos malos, sostiene.
Medidas
de seguridad para turistas
- Esa nación ha dispuesto escoltas para los salvadoreños
que les visiten esta temporada. Los convoyes parten de ida y retorno
a las 7:00 a.m. y 1:00 p.m. desde la frontera Las Chinamas y de la
gasolinera Texaco, cerca del kilómetro 25, a inmediaciones
de Ciudad de Guatemala.
- También funciona un call center para atender las inquietudes
de los turistas. Basta marcar el número telefónico 2421-2810. |
Agrega que en 2004 han atendido unos 15 casos, y que el reciente ocurrió
hace dos semanas, cuando fueron asaltados dos empresarios salvadoreños
que trabajan con una compañía de Guatemala.
Eran como las 7:00 de la mañana de un lunes. Me dijeron que
los habían despojado de sus tarjetas de crédito, documentos
de identificación y $2000, relata.
Pero, este comerciante también se siente víctima de la inseguridad
en su país. Dice que en el último semestre el restaurante
reporta descenso de clientes, en su mayoría salvadoreños,
que se han abstenido de viajar o lo hacen en caravanas que no se detienen.
No podemos ser indiferentes ni insolentes ante el dolor, afirma,
antes de reclamar que los dos gobiernos definan políticas efectivas
de seguridad para los turistas.

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